Kurti y Osmani, la amistad convertida en rivalidad que define la política de Kosovo
Skopie, 5 jun (EFE).- Las elecciones anticipadas de este domingo en Kosovo podrían renovar el mandato del primer ministro en funciones, el nacionalista Albin Kurti, o arrebatarle el poder en favor de una figura inesperada: su antigua estrecha aliada, la expresidenta Vjosa Osmani.
Estas elecciones legislativas serán las terceras que celebra Kosovo en apenas 18 meses, una muestra de la inestabilidad política del pequeño país balcánico.
En las tres convocatorias anteriores, el movimiento nacionalista Autodeterminación, de Kurti, fue la fuerza más votada, llegando a sumar el 51 % de las papeletas en la última cita con las urnas, en diciembre de 2025.
Kurti, primer ministro de forma ininterrumpida desde 2021, nació en 1975 en Pristina, cuando Kosovo aún era una región autónoma dentro de la Serbia socialista y de la estructura federal yugoslava.
Creció políticamente durante la lucha por la independencia, participó en protestas estudiantiles contra las autoridades serbias y posteriormente se unió a la guerrilla del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) durante la guerra de 1998 y 1999.
Ese conflicto terminó tras la campaña de bombardeos de la OTAN sobre Yugoslavia, que abrió el camino a la secesión de facto de Kosovo respecto a Serbia y culminó con su declaración de independencia en 2008, aún no reconocida por Belgrado.
El movimiento político que creó, Autodeterminación, nació en 2005 como una organización de la sociedad civil crítica con la administración internacional de la posguerra en Kosovo y con los partidos tradicionales que monopolizaron el poder tras la independencia.
Kurti llegó por primera vez al cargo de primer ministro en febrero de 2020, pero fue destituido apenas 51 días después mediante una moción de censura. Esa crisis parlamentaria marcó el inicio de su acercamiento político a Vjosa Osmani, una jurista de 44 años.
En ese momento, Osmani era una figura en ascenso dentro de la Liga Democrática de Kosovo (LDK), uno de los partidos tradicionales que dominaban la escena política.
De la cooperación...
Sin embargo, rompió con su propia formación al votar contra la moción de censura, una decisión que le costó la militancia, pero que, al mismo tiempo, abrió la puerta a una alianza con Kurti.
Ambos, más jóvenes que las élites tradicionales kosovares, se unieron de cara a las elecciones de febrero de 2021 y lograron una victoria sin precedentes, con algo más del 50 % de los votos.
Kurti regresó al Gobierno en marzo de ese año y Osmani fue elegida presidenta un mes después, con el apoyo de la formación del primer ministro.
Durante cinco años actuaron como un tándem político, con una línea dura frente a Serbia y una postura firme ante la presión de Occidente para alcanzar compromisos.
Esa posición dura frente a Serbia generó tensiones en el norte de Kosovo, donde se concentra la minoría serbia, y también causó malestar entre sus aliados occidentales, con la Unión Europea (UE) imponiendo sanciones económicas y diplomáticas, que levantó este año.
...A la rivalidad
La alianza se rompió a principios de 2026, cuando Kurti se negó a respaldar a Osmani para un segundo mandato presidencial. Tras esa ruptura, ella regresó a la Liga Democrática de Kosovo, reconfigurando de nuevo el mapa político del país.
Tras varios intentos fallidos de votación por falta de quórum en el Parlamento, que en Kosovo es el encargado de elegir al jefe del Estado, no se logró designar a un presidente y el hemiciclo quedó disuelto de forma automática a finales de abril por mandato constitucional.
Nunca ha quedado claro por qué se produjo el divorcio político de las dos figuras más poderosas del país. Osmani, al contrario que Kurti, cultiva buenas relaciones con la UE y EEUU, y es considerada más pragmática.
Aunque Osmani encabeza la lista del LDK, ha dejado claro que, si gana, propondrá a su líder, Lumir Abdixhiku, como primer ministro, mientras ella aspira a volver a la presidencia.
Sin embargo, en Pristina algunos analistas no descartan un escenario distinto: su gran popularidad podría convertirla en la candidata natural para liderar el Gobierno, por encima de Abdixhiku.
"Por ahora es solo una posibilidad teórica y un paso legal. Su posición dependerá del resultado que obtenga la LDK en las elecciones", explicó a EFE desde Pristina el analista Besnik Boletini.EFE
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