La capital de Mali recobra cierta normalidad, pero sigue alerta tras el asalto del sábado
Bamako, 27 abr (EFE).- La capital de Mali, Bamako registraba este lunes por la mañana una relativa normalidad, mientras las fuerzas de seguridad mantienen operaciones de rastreo en la cercana Kati tras el asesinato este sábado del ministro de Defensa, el general Sadio Camara, como parte de un amplio asalto coordinado por yihadistas y rebeldes independentistas.
En la localidad de Kati, a unos 15 kilómetros al sur de Bamako, sede de un importante cuartel y bastión del poder militar en el país, se mantenía este lunes un fuerte despliegue de seguridad y movimiento de soldados, según constató EFE en el lugar.
Las clases en Kati fueron suspendidas hasta el miércoles, mientras continúan las operaciones de rastreo en esta localidad, donde fue asesinado el ministro de Defensa maliense el sábado en un atentado con coche bomba, y cuya muerte fue confirmada anoche por el Gobierno de transición encabezado por una junta militar surgida de los golpes de Estado de 2020 y 2021.
El asesinato de Camara, cuyas exequias aún no han sido anunciadas, tuvo lugar durante una amplia ofensiva coordinada el sábado por el Frente de Liberación de Azawad (FLA), que reclama la independencia de una extensa zona desértica del norte del país, y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda en el Sahel, contra varias localidades, y que culminó con la toma de la ciudad norteña de Kidal.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Mali informó tras la ofensiva de que "grupos armados terroristas" atacaron varias ciudades, pero aseguró que el Ejército repelió su avance, "neutralizó" a cientos de atacantes y que la situación "está totalmente bajo control".
La junta militar confirmó la muerte de Camara, de algunos miembros de su familia y de fieles de una mezquita alcanzada por la explosión, así como al menos 16 heridos, aunque varios observadores señalaron que el balance de víctimas podría ser mayor.
El presidente del país, el general Assimi Goita, no ha hecho aún ninguna aparición pública desde los incidentes del sábado.
Tras el asalto, el Gobierno de transición decretó un toque de queda nocturno de tres días, mientras que Goita declaró dos días de duelo nacional a partir del lunes en todo el país en homenaje al ministro de Defensa.
Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar en un contexto de inestabilidad y violencia prolongada, impulsada por grupos secesionistas del Azawad y organizaciones yihadistas vinculadas a Al Qaeda y al Estado Islámico (EI). EFE
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