Swinney promete impulsar un referéndum de independencia desde primer día si es reelegido
Glasgow (R. Unido), 27 abr (EFE).- El ministro principal de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), John Swinney, prometió este lunes que someterá a votación parlamentaria la celebración de un nuevo referéndum de independencia desde el primer día de la próxima legislatura si es reelegido en los comicios autonómicos del 7 de mayo.
En un discurso en Glasgow centrado en su plan para los primeros cien días de gobierno autonómico, Swinney afirmó que, en la primera sesión del Parlamento tras la formación del nuevo Ejecutivo, impulsará una votación para solicitar a Londres la transferencia de competencias necesarias para convocar la consulta.
"El pueblo de Escocia debe tener la oportunidad de decidir su futuro", dijo el líder nacionalista, que también avanzó que su Gobierno presentará un borrador de legislación para el referéndum en ese mismo periodo.
Swinney no precisó si este plan está condicionado a que su partido logre la mayoría absoluta en el Parlamento escocés, pese a las preguntas de los periodistas.
Hace unas semanas, Swinney ya había señalado durante la presentación del manifiesto del SNP en Glasgow que veía "muy realista" un referéndum en 2028 si su partido logra mayoría absoluta.
Swinney defendió que la independencia permitiría afrontar mejor la crisis del coste de vida y criticó la gestión del Gobierno británico, al considerar que Escocia no tiene control suficiente sobre sus recursos económicos.
El dirigente del SNP incluyó esta iniciativa dentro de un paquete más amplio de medidas para sus primeros meses de mandato, entre ellas ayudas a compradores de vivienda, un límite al precio de productos básicos, la ampliación del transporte público asequible y nuevas inversiones en sanidad.
La propuesta afronta importantes obstáculos legales
En 2022, el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó que el Parlamento escocés no puede convocar de manera unilateral una consulta sin el consentimiento del Gobierno británico, que ya ha reiterado su rechazo.
No obstante, de celebrarse, sería el segundo referéndum sobre esta cuestión tras el de 2014, que se acabó con un 55 % de votos contrarios a la independencia.
Las reacciones no se hicieron esperar. El líder de los conservadores escoceses, Russell Findlay, acusó a Swinney de estar "desconectado de la realidad" y de priorizar la independencia frente a la crisis del coste de vida y el deterioro de los servicios públicos.
Desde el Partido Laborista escocés, su número dos, Jackie Baillie, afirmó que el SNP "no puede hablar de un nuevo comienzo" tras casi dos décadas en el poder y responsabilizó a los nacionalistas de problemas como la presión sobre el sistema sanitario o la vivienda.
Sarwar apuesta por políticas sociales
Al mismo tiempo, el líder laborista en Escocia, Anas Sarwar, centró su campaña en Cumnock, al suroeste escocés, en medidas sociales que incluye propuestas para mejorar la salud de las mujeres, con el compromiso de reforzar la atención sanitaria, ampliar el acceso al cuidado infantil y combatir la pobreza infantil.
Sarwar defendió que "los beneficios por sí solos no resolverán la pobreza" y apostó por abordar sus causas estructurales mediante el acceso a la educación, la formación y empleos mejor remunerados.
Las elecciones al Parlamento escocés se celebrarán el 7 de mayo para elegir a sus 129 miembros, en un contexto marcado por el alto coste de la vida, la presión sobre los servicios públicos y el debate sobre el futuro constitucional de Escocia.
Los sondeos sitúan al SNP como primera fuerza, aunque sin garantías de mayoría absoluta, mientras que la pugna por el segundo puesto permanece abierta entre los laboristas y el populista de derechas Reform UK. EFE
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