La CE quiere reducir la dependencia tecnológica de EEUU y China con alternativas europeas
Bruselas, 3 jun (EFE).- La Comisión Europea presentó este miércoles un conjunto de leyes para impulsar alternativas de empresas europeas de servicios en la nube en sectores esenciales y para garantizar el suministro de chips, con vistas a reducir la dependencia tecnológica que la UE tiene frente a las empresas estadounidenses y chinas.
A día de hoy, la UE depende de proveedores extracomunitarios para más de un 80 % de sus productos, servicios e infraestructuras digitales, señaló el Ejecutivo comunitario, que advirtió de los peligros de "las excesivas dependencias tecnológicas", en un momento en el que "la fragmentación geopolítica se profundiza y las cadenas de suministro se utilizan cada vez más como un arma".
"La Unión Europea se encuentra en un momento crucial para reivindicar su soberanía tecnológica y recuperar su posición en la carrera global por el poder geoeconómico", aseguró la Comisión en un comunicado.
Análisis de riesgo
El eje principal de la propuesta se centra en las licitaciones de la administración con las tecnológicas para contratar servicios en la nube y ha diseñado cuatro niveles de "soberanía tecnológica" que deben tener en cuenta para evitar que gobiernos extranjeros accedan a información sensible o incluso fuercen a las empresas a un apagón tecnológico.
El nivel más bajo obliga a que los centros de datos estén en Europa, un requisito que Amazon, Microsoft y Google, que lideran el mercado, cumplen para el 70 % de los casos, según fuentes comunitarias.
El segundo nivel requiere que haya medidas en vigor para evitar que gobiernos extranjeros accedan a los datos y puedan interferir en el servicio; el tercero, que ciudadanos europeos sean los dueños de las empresas; y el cuarto, que también ostenten el control sobre los servicios que ofrecen en la nube.
Son medidas que complementan otras leyes que se están negociando actualmente en Bruselas, como la de ciberseguridad, que sienta las bases para excluir a las chinas Huawei y ZTE en el desarrollo de infraestructuras críticas y ante la que Pekín ya ha amenazado con represalias si sale adelante.
"Es hora de que Europa tome el control de sus datos, de sus cadenas de suministro y de su futuro", dijo en rueda de prensa Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la política digital.
Además, el comisario de Energía, Dan Jørgensen, avanzó que Bruselas presentará medidas en el futuro para garantizar la sostenibilidad energética de los centros de datos en Europa.
Semiconductores
La CE también presentó una nueva ley de chips para garantizar el suministro de un material esencial para el desarrollo de la inteligencia artificial, ante la constatación de que la norma actual, que data de 2022, no basta en un momento en el que "las cadenas de suministro se han convertido cada vez más en un activo geopolítico clave".
Bruselas cita el caso de Nexperia, la empresa china de semiconductores que el gobierno neerlandés intervino el año pasado, un movimiento que llevó a Pekín a vetar temporalmente el suministros de chips a la UE, poniendo en riesgo a la industria automovilística europea.
Aunque la ley actual ha permitido movilizar 52.000 millones de euros en inversiones públicas y privadas "persisten claras deficiencias (...) que deben abordarse", dijo la Comisión.
El Ejecutivo comunitario plantea ahora un nuevo criterio a la hora de otorgar financiación pública a empresas de semiconductores, que tenga en cuenta el "valor añadido" que aporten a Europa, por invertir en investigación y desarrollo o crear puestos de trabajo, explicaron las citadas fuentes.
Con este objetivo, Virkkunen anunció también una consulta pública sobre la posibilidad de crear un instrumento financiero para financiar "las ambiciones de Europa en materia de soberanía tecnológica".
El conocido como "paquete de soberanía tecnológica" deberá ahora negociarse entre el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo. EFE
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