La cineasta japonesa Yukiko Sode afirma que faltan productores que entiendan a las mujeres
Valladolid (España), 28 oct (EFE).- La cineasta y guionista japonesa Yukiko Sode (1983) reflexiona en una entrevista con EFE sobre la presión de la mirada de los hombres y la necesidad de que cambie la industria cinematográfica de su país: "Todavía faltan productores que entiendan la visión de la mujer".
Sode, que estrena en España su cuarta película, 'Los amantes de la noche', en el marco de la 71ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), explica que el número de directoras de cine crece en el país asiático, aunque el número de productoras es pequeño.
"Estamos haciendo un esfuerzo, pero todavía veo que faltan los productores hombres que entiendan y tengan comprensión hacia la visión de la mujer. Queda mucho", aseguró.
En 'Los amantes de la noche', la directora japonesa adapta la novela homónima de la escritora nipona Mieko Wakami, que narra la historia de Fuyuko, una traductora en la treintena con escasas capacidades sociales que, a raíz de un encuentro ocasional, revisita su pasado.
Relaciones entre mujeres
La soledad es uno de los temas que aborda esta producción franco-japonesa, pero también las relaciones entre mujeres, personificadas en Fuyuko, interpretada por Yukino Kishii, y su editora Hijiri (Misato Morita).
La directora incide en que, pese a lo tóxica que pueda ser en algunos momentos la relación de estas dos mujeres, de ella aún "puede nacer otra cosa" y critica la condescendencia de Mitsutsuka, el protagonista masculino, interpretado por Tadanobu Asano, conocido por series como 'Shogun' o su participación en películas de Marvel.
"Hay un estereotipo de la sociedad en que los hombres mayores quieren sentirse un poco superiores haciendo esas cosas a las mujeres jóvenes al pensar que ellas son más inocentes que ellos", resalta.
Luces y sombras, una metáfora de la vida
La película, al igual que la novela original, también aborda la violencia sexual y su impacto en la vida de una adolescente y muestra cómo el agresor vilipendia a la víctima tras el asalto, un asunto que Sode no quería omitir y que también aparece en la novela original.
La directora y guionista lamenta que ha habido casos en los que en los tribunales nipones se niega la falta de consentimiento, incluso en el ámbito familiar, y, aunque "ahora están saliendo a la luz esos temas desagradables", plantea que su país tendría que estar "más a la altura de Europa y de otros países".
Otro elemento que atraviesa tanto la novela como la película es la luz -mostrada a través de la fotografía de Yasuyuki Sasaki- y la sombra, dos de los grandes motivos de esta historia que son "una metáfora" de la vida: "No se pueden separar, las dos cosas existen juntas", recalca. EFE
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