La COP17 sobre biodiversidad encara su recta final sin visos de consenso
Ereván, 30 Oct 2026 (AFP) -
A pocas horas del cierre oficial de la conferencia internacional sobre biodiversidad de Ereván, la COP17, los Estados parecen lejos de un acuerdo sobre puntos clave de la lucha por la preservación de la naturaleza y podrían seguir negociando durante la noche.
Casi dos semanas después del inicio de la cumbre en Armenia, persisten importantes desacuerdos que llevaron a posponer la sesión plenaria de la mañana.
Está previsto que esta sesión se prolongue hasta la medianoche, hora local, según el programa de la presidencia de la COP17, que espera clausurar el evento con una rueda de prensa antes de la 01H00 de la madrugada.
Entre los puntos de discordia figuran las subvenciones a actividades nocivas como la explotación petrolera, la manera de financiar más adecuadamente la biodiversidad y el aumento de la contribución de las empresas a un fondo de la ONU para la conservación, que actualmente cuenta con recursos muy limitados.
Esta COP "no pasará a la historia por sus avances", declaró el viernes ante la prensa la ministra francesa de Transición Ecológica, Monique Barbut.
En la última cumbre sobre biodiversidad celebrada en Colombia en 2024, las conversaciones concluyeron sin que se alcanzara un acuerdo sobre la financiación de la conservación. Las negociaciones se reanudaron en Roma a comienzos de 2025, donde finalmente se logró un acuerdo.
- Profundos desacuerdos -
Antes del anochecer, las discusiones continuaban en grupos de trabajo reducidos. "Están trabajando sin descanso", declaró antes a la AFP Guido Broekhoven, observador de las negociaciones en la ONG WWF International.
"Pero, al mismo tiempo, constatamos que varias cuestiones clave siguen pendientes", agregó.
Estas discusiones se centran particularmente en la adopción de un "examen mundial" de los avances logrados en materia de biodiversidad, muy esperado pero aún en suspenso a pesar del optimismo inicial sobre su adopción antes del viernes.
Este se basa en los avances logrados tras un pacto de 2022 denominado Kunming-Montreal, considerado el equivalente del Acuerdo de París sobre el clima.
Este acuerdo fija 23 objetivos que deben cumplirse de aquí a 2030, como la protección del 30% de las tierras y los océanos, la lucha contra la contaminación y las especies invasoras, así como la recuperación de los ecosistemas degradados. Sin embargo, casi todos van con retraso.
El balance mundial pretende volver a encauzar a los Estados, con propuestas concretas, pero estos tropiezan especialmente con el apartado dedicado a las subvenciones otorgadas a actividades nocivas, que se estiman en 2,6 billones de dólares al año.
Otro punto importante es definir quién debe pagar para alcanzar los objetivos financieros fijados para 2030.
Se trata de un tema muy delicado en un momento en que las finanzas públicas están deterioradas en todo el mundo.
La Unión Europea intenta convencer a las grandes economías emergentes, entre ellas China, de entrar en la base oficial de donantes, algo que hasta ahora ha sido un fracaso.
"Es una cuestión realmente difícil de desenredar", declaró Broekhoven, que pronosticó la falta de consenso al respecto en Ereván.
- Fondo Cali -
Los esfuerzos para relanzar el "Fondo Cali", un mecanismo de la ONU destinado a compartir los beneficios generados por las empresas que explotan datos genéticos procedentes de plantas y otros organismos, también han resultado difíciles.
En la cumbre de la COP17 también se debería decidir el viernes si será Panamá o Ecuador el país que acogerá la próxima cumbre sobre biodiversidad en 2028.
En vísperas de la clausura de la cumbre, la responsable de biodiversidad de la ONU, Astrid Schomaker, había declarado que los países "debían mostrar audacia e innovación para encontrar un punto de entendimiento".
Esta COP17 también ha dado lugar a fuertes tensiones en torno a las bases científicas que orientan la política mundial de protección de la naturaleza, ya que varios países han sido acusados de intentar debilitarlas.
Esto ocurre poco después de intentos por parte de países dependientes de los combustibles fósiles de retrasar la publicación de los informes del IPCC.
"Lo que me molesta mucho son los ataques contra la ciencia", declaró Monique Barbut, quien considera que "son siempre los mismos y se dan en todas las negociaciones medioambientales", dijo sin mencionar directamente a esos Estados.
"Existe una alianza manifiesta entre Rusia, Arabia Saudita, Argentina y, en cierta medida, Brasil", había dicho la víspera a la AFP un negociador de otro país desarrollado, aludiendo a un trabajo coordinado para intentar edulcorar informes científicos.
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