Agencias

La crisis económica empuja a las familias iraníes hacia una economía de supervivencia

La crisis económica empuja a las familias iraníes hacia una economía de supervivencia

Aydin Shayegan

Teherán, 18 oct (EFE).- La crisis económica de Irán, agravada por la guerra, el bloqueo naval y las sanciones estadounidenses, empuja a numerosas familias hacia una "economía de supervivencia", en la que trabajar ya no garantiza una vida digna, mientras economistas advierten del riesgo de hiperinflación si continúa el deterioro económico del país.

El encarecimiento de los productos básicos erosiona el poder adquisitivo de los hogares, con una inflación interanual del 89,8 % en septiembre y un alza del 120 % en los precios de los alimentos respecto al mismo mes del año pasado.

Además, el rial, la moneda iraní, ha registrado sucesivos mínimos históricos y acumula una depreciación del 57 % desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero.

Al conflicto militar se sumaron el cerco naval y la intensificación de las sanciones estadounidenses, que han dificultado las exportaciones de petróleo iraní y la importación de productos esenciales.

"Nos enfrentaremos simultáneamente a una crisis de escasez de productos y pérdida de poder adquisitivo", advirtió el economista Morteza Afqeh, profesor de la Universidad Chamran de Ahvaz, en el suroeste de Irán, en una entrevista con la agencia ILNA.

Afqeh describe una de las mayores crisis de estanflación —la combinación de estancamiento económico e inflación— de las últimas décadas y considera que el bloqueo y la reducción de los ingresos petroleros limitan la capacidad de resistencia del país.

"Los problemas de la población son mayores que nunca", afirmó en otra entrevista con el medio Khabar Online.

"La economía de supervivencia"

El economista Vahid Shaghaghi Shahri alerta de que cada vez más hogares destinan sus ingresos a mantener unas condiciones mínimas de vida, sacrificando gastos en salud, educación y bienestar, incluso cuando conservan sus empleos, viviendas y automóviles.

"Una familia puede seguir teniendo ingresos superiores al umbral de pobreza, conservar su empleo e incluso poseer una vivienda y un automóvil", pero perder la capacidad de afrontar gastos relacionados con la salud y el ahorro debido a la inflación, explica al medio económico Eghtesad News.

Shaghaghi Shahri denomina este fenómeno "economía de supervivencia", en la que los ingresos dejan de permitir mejorar la calidad de vida y planificar el futuro para destinarse principalmente a evitar un mayor empobrecimiento.

El riesgo de un deterioro mayor

La persistencia de la guerra, las sanciones y los desequilibrios económicos podría agudizar la crisis y conducir al país hacia una hiperinflación, advierte Mehdi Pazoki, economista y profesor de la Universidad Allameh Tabatabaí de Teherán.

"Aunque actualmente no nos encontramos en una situación de hiperinflación, se están creando las condiciones para que se produzca", afirma.

Según Pazoki, si continúan las tensiones y se deterioran los ingresos estatales, hasta el 75 % de las familias iraníes, cuyos medios de vida dependen directa o indirectamente de los recursos públicos, podrían afrontar una crisis grave.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha reiterado que hay que asumir el coste económico de la guerra y el 8 de octubre calificó las presiones financieras estadounidenses de "guerra económica".

"La guerra militar es visible, pero la guerra económica no lo es y resulta mucho más dura y difícil", afirmó.

El mandatario también reconoció en agosto las dificultades para exportar petróleo: "antes vendíamos petróleo, pero ahora no podemos venderlo".

En este contexto, Afqeh considera que "las autoridades deben declarar que el país se encuentra en una situación excepcional y de crisis" y orientar los recursos hacia la población vulnerable.

El Gobierno ha planteado aumentar un 50 % los vales de ayuda económica mensual de 10 millones de riales (3,4 euros) que entrega desde enero a los sectores más vulnerables, en medio de las protestas que se habían desatado por la situación económica y que se extendieron hasta reclamar el fin de la República Islámica.

La represión de aquellas movilizaciones dejó 3.117 muertos, según la versión oficial, mientras que la organización opositora de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, elevó la cifra a más de 7.000.

El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó la semana pasada que Estados Unidos había concentrado sus presiones en la economía y en "alterar la seguridad interna" de Irán.

Previamente, el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyeí, había acusado al "enemigo" de intentar provocar disturbios: "Si quieren volver a provocar disturbios dentro del país, nuestra respuesta será más contundente que en todas las ocasiones anteriores", advirtió. EFE

ash/vh