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La danza española triunfa en San Petersburgo de la mano de la Compañía Alberto Najarro

La danza española triunfa en San Petersburgo de la mano de la Compañía Alberto Najarro

Moscú, 15 abr (EFE).- La danza española triunfa en San Petersburgo de la mano de la Compañía Antonio Najarro, que presentó esta semana en el histórico teatro Alexandríiski de la antigua capital zarista con todas las localidades agotadas 'Querencias', abarcador crisol del arte danzario español.

"Para mí, como creador y director de la compañía, es un honor traer a Rusia este espectáculo, porque aquí hay un tremendo conocimiento y una larga historia de la danza", confesó a EFE Antonio Najarro, reconocido bailarín y coreógrafo español, al celebrar que todas las localidades "estaban 'sold out' con gran antelación".

Puentes entre las danzas española y rusa

"Con mi compañía siempre he buscado llevar la excelencia técnica y artística a la danza española (...) y por eso para mí era muy importante traer este espectáculo a Rusia, donde hay un gran conocimiento técnico y artístico" de la danza, señaló.

A esto se suma, sostuvo, que "el carácter ruso, la visión cultural y artística rusa son muy parecidas a la española".

Eso sí, el reconocido bailarín, que también fue director del Ballet Nacional de España durante varios años, destacó que exige a sus bailarines que, una vez dominado el trabajo técnico depurado, "se olviden de él y sólo den importancia a la expresión de emociones" que calan hondo en el público ruso gracias a la "afinidad" emotiva entre españoles y rusos.

Tradiciones y modernidad

En el espectáculo dialogan cuatro estilos muy diferenciados de la danza española: la escuela bolera, la danza estilizada, el flamenco y toda la danza tradicional española.

"Todas las danzas folclóricas españolas y todos estos estilos están reflejados en este espectáculo, que además va acompañado de una creación original musical, una pieza para orquesta sinfónica de Moisés Sánchez inspirada en la música que da vida a la danza española", sonríe.

El espectáculo une tradiciones y modernidad, asegura, al señalar que "Querencia es volver a nuestro lugar de origen".

"Cuando los caballos salen a trotar con libertad por el campo, siempre al final vuelven a su lugar de origen, y a eso le llamamos 'querencia'", dice, al confesar que "tenía muchas ganas de volver a nuestras raíces y mostrar la esencia de la danza española, pero siempre con una gran actualidad".

Lucía Cardeñoso, bailarina de la compañía, aseguró por su parte a EFE que la obra busca "mostrar todas las facetas de la danza española, la riqueza de esta cultura y ofrecer al público un espectáculo en el que pueda disfrutar de la danza, del movimiento".

"No tiene una dramaturgia como tal, sino que simplemente permite que el público se impregne de la danza española. Desde una perspectiva de elegancia, no como algo hecho para turistas sino para gente que entiende de arte", sostuvo.

Movimiento, vestuario, luces

Además de la danza, los principales protagonistas de 'Querencias' son el magistral diseño de vestuario y el sugerente trabajo con luces, que torna innecesario cualquier tipo de escenografía.

Los bailarines, ataviados en elementos típicos de la danza española como los mantones de Manila, la capa española, el sobrero cordobés, abanicos y castañuelas en mano, surgen o desaparecen casi como por arte de magia gracias a los juegos de la luz, que lo mismo abren un camino a los intérpretes que los ocultan en las tinieblas.

"Usamos un humo de partículas que es perfecto y muy característico para que las luces, los juegos de luces, creen en muchas ocasiones pasillos, paredes artificiales y juegos de iluminación, de dibujos, que parece que son verdaderas escenografías corpóreas", explicó Najarro.

Según Cardeñoso, "la luz es la que construye todos los ambientes y hace como una especie de escenografía que enmarca los números, de manera que la danza sea la única protagonista, sin más adornos que el movimiento".

Rusia, un destino difícil en tiempos de guerra

El coreógrafo reconoció que el hecho de que Rusia esté en guerra con la vecina Ucrania es "algo horrible", ya que "tiene que haber paz en todo el mundo", pero sostiene que "la cultura, las emociones y la sensibilidad tienen que estar al margen de eso".

"La cultura es un motor de evolución de la sociedad, independientemente de la situación que se esté viviendo. Soy un creador, un artista, un representante de la cultura española. Considero que no se puede vetar de cultura a nadie, más allá de la situación política en la que se encuentre un país", aseveró.

Por ello, señaló, "los artistas tenemos que seguir ofreciendo emoción y tenemos que seguir alimentando los corazones de las sociedades de todo el mundo, independientemente de las decisiones políticas que se tomen".

"A mí me encantan los retos, así que estoy muy feliz", zanjó, al calificar el Alexándrovski, con una historia de casi dos siglos, como un teatro "perfecto para mostrar la compañía".EFE

mos/rod

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