La economía de Argentina se derrumbó en julio y augura un tercer trimestre sombrío
Natalia Kidd
Buenos Aires, 24 sep (EFE).- La actividad económica de Argentina se derrumbó en julio pasado el 2,9 % en comparación con el mes previo, lo que augura un sombrío desempeño para el tercer trimestre del año si sectores clave como la industria y el comercio continúan en declive.
Según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad económica se hundió en julio tras haber crecido apenas un 0,3 % intermensual en el sexto mes del año.
"La actividad se desplomó en julio: cayó 2,9 % mensual. Los indicadores de avance hacían prever una nueva baja, pero la magnitud de la caída sorprendió por lo elevada: se trata de la tasa más alta desde abril 2018, sin contar la pandemia de covid-19", sostuvo la consultora LCG en un informe.
En términos interanuales, el indicador se contrajo un 1,4 %, tras cuatro meses en alza.
El informe oficial confirma una tendencia de disparidad entre los sectores, con actividades ligadas a la exportación -como minería e hidrocarburos- en crecimiento, y los vinculados al mercado domésticos -como industria, comercio y construcción- deprimidos por la débil demanda de consumidores con poder adquisitivo cada vez más acotado.
"La señal más preocupante es que los sectores ligados al mercado interno siguen sin reaccionar: comercio, industria y construcción cayeron 5,1 %, 4,6 % y 3,3 % interanual, respectivamente", apuntó Santiago Casas, economista jefe de la consultora EcoAnalytics.
Un tercer trimestre sombrío
Luego de que el producto interior bruto (PIB) de Argentina se contrajera en el segundo trimestre del año un 0,6 % con respecto al trimestre anterior, el sorpresivo mal desempeño económico de julio ha encendido las alarmas entre los economistas privados sobre la evolución del PIB en el tercer trimestre.
Según LCG, "será necesario que la economía crezca a tasas del 3 % mensual en agosto y septiembre para esquivar el rótulo de la 'recesión'" en el tercer trimestre.
Casas apunta, por su parte, que "si el fuerte impulso de la cosecha, la minería y el petróleo no logró traccionar al mercado doméstico en el primer semestre, difícilmente lo haga en el tercer trimestre".
"El boom de algunos sectores no se transformó en una recuperación generalizada. El Gobierno no logró generar un clima de confianza que impulse la recuperación del consumo y la inversión", observó el experto.
Giro improbable
Muchos expertos coinciden en que, para que la economía vuelva a crecer, se necesita cambios de política económica y de expectativas, algo complejo cuando se avecina un 2027 que estará marcado por las elecciones presidenciales.
"Sin ese giro, es difícil que la economía encuentre un motor para volver a crecer. El escenario más probable es una actividad que se arrastra, con un mercado interno que no despega y un costo político que empieza a pesar", afirmó Casas.
Desde el Gobierno del presidente ultraliberal argentino, Javier Milei, tampoco han dado señales de que algo de su programa económico cambie.
"Argentina está creciendo a un ritmo vertiginoso", afirmó Milei este jueves al disertar en el Club Económico de Nueva York, mientras en Buenos Aires se publicada el negativo informe del Indec. EFE
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