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La era Antetokounmpo comienza en Miami con el anillo como única meta

La era Antetokounmpo comienza en Miami con el anillo como única meta

Hugo Barcia

Miami (EE.UU.), 18 oct (EFE).- La llegada este verano de Giannis Antetokounmpo a Miami dio un vuelco radical a las aspiraciones de los Heat, que llevaban varios años incrustados en la temida zona media de la NBA, y abre una nueva etapa en la que no existe margen de error para el equipo de Florida: solo vale el anillo.

"El objetivo es ganar el campeonato. Ha habido muchos jugadores que han jugado aquí y han tenido éxito, y yo quiero ser parte de eso", sostuvo el jugador griego en la jornada de atención a los medios antes del inicio del curso, acompañado por Bam Adebayo, su amigo y la otra cara de la franquicia.

Antetokounmpo sabe de lo que habla. Su primer año en la liga fue el último del 'Big Three' de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh en Miami, y aunque aquella temporada los Heat cayeron en las Finales, el último estandarte de campeón que cuelga del techo del Kaseya Center se remonta precisamente a esa etapa dorada (2013).

Cinco años después de conquistar su primer y único anillo con los Milwaukee Bucks, la urgencia del griego por volver a lo más alto se cruzó con la necesidad de los Heat de dar un golpe sobre la mesa, lo que derivó en el traspaso de 'Anteto' al sur de Florida.

Su incorporación fue el detonante de uno de los veranos más movidos para los Heat desde aquel 2010 en el que juntaron al trío de superestrellas, con el objetivo de replicar nuevamente ese éxito.

Tiro exterior y experiencia

Además de Antetokounmpo, Miami incorporó como agente libre a otro excampeón de la NBA, Klay Thompson, quien a sus 36 años y después de dos cursos amargos en los Dallas Mavericks ansía una última oportunidad de pelear por el anillo.

La capacidad de tiro exterior de los Heat fue una de las principales dudas tras el traspaso por el griego, puesto que se desprendieron de grandes tiradores como Tyler Herro y Kasparas Jakucionis, además de Jaime Jaquez Jr. y Kel'el Ware, para que los Bucks dejaran salir a su estrella.

Sin embargo, la llegada de Klay Thompson -el cuarto máximo anotador de triples en la historia de la liga- junto con la adquisición de Tim Hardaway Jr. en la agencia libre, promete corregir este punto débil.

Este lavado de cara ha venido acompañado de un mayor grado de experiencia en la plantilla, esencial para un candidato al campeonato, como señaló recientemente el entrenador Erik Spoelstra ante los medios.

"Sentimos que es un cambio de página natural para muchos de nosotros. Simplemente parecía el momento adecuado para empezar algo nuevo", indicó sobre este nuevo ciclo el único superviviente en el banquillo desde aquellos dos anillos consecutivos de 2012 y 2013.

El techo del equipo lo marcará la conexión entre Antetokounmpo y Adebayo sobre la pista. Ambos formarán una dupla interior de élite configurada para dominar en ambas zonas desde el físico.

Adebayo ha sido elegido seis veces en uno de los mejores quintetos defensivos de la liga y posee amplia capacidad anotadora, como demostró con sus 83 puntos contra los Washington Wizards el pasado marzo.

El pívot cerró el último año con promedios de 20 puntos y 10 rebotes por partido y fue uno de los pocos jugadores que se salvó en un año desastroso para los Heat, que terminaron la temporada regular con un balance de 43-39 y cayeron eliminados en la primera ronda del 'play-in'.

Las dudas en un Este salvaje

La calidad de Antetokounmpo también está fuera de toda duda y la pasada temporada promedió 27,6 puntos, 9,9 rebotes y 5,4 asistencias por partido.

Es el apartado físico el que deja más incógnitas sobre el heleno, que el último año se perdió más de la mitad de los encuentros por lesiones en la pantorrilla y en la rodilla izquierda.

El dos veces MVP (2019 y 2020) solo ha superado los 70 partidos jugados en una de las últimas siete campañas, pero aseguró durante la pretemporada que está plenamente recuperado.

El otro reto para los Heat será sobresalir en una de las conferencias Este más fuertes desde los años noventa.

Si tener en una misma conferencia a los vigentes campeones, los New York Knicks, a unos Boston Celtics recuperados y a los pujantes Detroit Pistons y Cleveland Cavaliers, no era suficiente, el desembarco de LeBron James y Jaylen Brown en los Philadelphia 76ers, y el regreso de Kawhi Leonard a los Toronto Raptors, acabó por convertir al Este en una jungla sin margen para fallar. EFE

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