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La escasez de vivienda y los alquileres desorbitados dominan campaña electoral berlinesa

La escasez de vivienda y los alquileres desorbitados dominan campaña electoral berlinesa

Elena Garuz

Berlin, 17 sep (EFE).- A cinco años del referéndum no vinculante celebrado en Berlín y favorable a la expropiación de las grandes inmobiliarias, la escasez de vivienda y los elevados precios de los alquileres en la capital alemana siguen siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y uno de los temas centrales de la campaña electoral de los comicios regionales de este domingo.

Berlín cuenta con algo más de dos millones de viviendas, de las cuales alrededor del 85 % son de alquiler, mientras la tasa de viviendas vacías no llega ni al 2 %, lo que convierte a la capital en una de las zonas más tensionadas de Alemania.

"Estaríamos dispuestos a mudarnos a un apartamento más pequeño", si eso se tradujera también en una reducción del alquiler, actualmente de 960,71 euros al mes con un contrato firmado hace 26 años, afirma Andrea a EFE, al explicar que, después de que dos de sus tres hijos se independizaran, ya no necesitan tanto espacio.

Pero renunciar a metros cuadrados de vivienda, cuando ello implica rescindir un contrato de alquiler vigente y firmar uno nuevo, puede resultar incluso más caro.

Enorme discrepancia de precios

Así, mientras el precio medio por metro cuadrado en viviendas con un contrato de alquiler vigente se sitúa, según el índice de alquileres de 2026, en 7,71 euros, casi un 7 % más que hace dos años, en los nuevos contratos, el arrendatario paga de media 15,78 euros por metro cuadrado, un 56 % más que cinco años atrás.

Andrea, que vive con su marido en un apartamento de alquiler de 150 metros cuadrados, espera ahora poder encontrar un piso más pequeño en su mismo barrio, Friedrichshain, y poder ceder el suyo a familias que necesiten más espacio a través de un programa de permuta entre inquilinos de viviendas comunales, según el cual al nuevo arrendatario se le mantendría el precio del inquilino anterior.

Helena, por su parte, llegó a Berlín a principios de 2022 y desde entonces ha encadenado varios contratos de subarriendo por tiempo limitado, para los que la demanda es mucho menor.

Con su pareja sigue buscando en el barrio de Prenzlauer Berg un apartamento de unos 80 metros cuadrados y maneja un presupuesto de máximo 1.200 euros al mes, pero la oferta es escasa y la demanda enorme, según explica a EFE.

Mientras tanto, han vuelto a optar por un subarriendo por tiempo limitado y ahora viven en un apartamento de 80 metros cuadrados por el que pagan 1.900 euros de alquiler, "muy caro para lo que es", afirma.

"Cada vez que nos hemos mudado, el piso ha sido más caro (...). Bueno, es lo que hay", dice resignada.

Según un informe del Departamento de Desarrollo Urbano, Construcción y Vivienda, entre 2026 y 2040, Berlín necesitará 211.000 viviendas, 138.000 para aliviar la presión en el mercado inmobiliario berlinés, y otras 73.000 para responder al crecimiento demográfico previsto.

Expropiación, topes al precio del alquiler, construcción

La Izquierda quiere resolver el problema de los alquileres desorbitados con la expropiación de los grandes grupos inmobiliarios, como se votó en un referéndum no vinculante hace cinco años, lo que correspondería a unas 220.000 viviendas, y un tope municipal a los precios de arrendamiento.

También Los Verdes y la populista de izquierdas Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) apoyan expropiar a las grandes inmobiliarias, mientras el resto de los principales partidos lo rechazan.

Los Verdes reconocen, no obstante, que el proceso llevaría mucho tiempo, por lo que proponen, entre otras medidas, convertir en vivienda las oficinas vacías, con lo que, aseguran, se ganarían unos dos millones de metros cuadrados de superficie.

El Partido Socialdemócrata (SPD) aboga por la construcción de nueva vivienda y por retomar el límite a los alquileres impulsado por el entonces tripartito de izquierdas que gobernaba Berlín y que fue tumbado en 2021 por el Constitucional alemán, al estimar que un estado federado no tiene competencia para legislar en esa materia.

La Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz apuesta por construir más, por ejemplo en torno al antiguo aeropuerto de Tempelhof, reconvertido en un enorme parque público y que podría albergar hasta 21.000 viviendas en terreno de propiedad pública.

La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) quiere por su parte fomentar más la propiedad y un nuevo procedimiento de adjudicación de viviendas comunales, en el que tengan preferencia los berlineses sobre solicitantes de asilo y otros colectivos recién llegados. EFE

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