La eterna revancha con el Bayern, el retorno a Anfield y el aviso del United
Iñaki Dufour
Madrid, 27 ago (EFE).- De fondo la final en su estadio del Metropolitano, el botón pulsado en el sorteo por David Villa, su consejero y leyenda, en el Foro Grimaldi de Mónaco arrojó este jueves una dura ruta para el Atlético de Madrid en la Liga de Campeones 2026-27, con la eterna revancha con el Bayern Múnich, el retorno a Liverpool y el aviso del Manchester United de primeras.
Tanto el vigente campeón de Alemania como los 'Diablos Rojos' jugarán en casa del Atlético, dentro de un recorrido que se completa con el Viking, campeón noruego, y el Fenerbahce como local y contra el PSV Eindhoven, el Bodo/Glimt (el conjunto noruego lo derrotó por 1-2 en 2025-26 en el estadio rojiblanco) y el Stuttgart como visitante.
Es la primera parte del camino hacia la final en su estadio, que despierta tanto entusiasmo, en la competición que más desvelos y frustración ha provocado no sólo en la historia del Atlético, sino también en la era Diego Simeone. Tan cerca en 2014, perdida en la prórroga, y en 2016, en los penaltis; tan lejos otras veces después, las semifinales del pasado curso alientan de nuevo que todo es posible. Su ambición es innegociable. La última frontera.
Entre el lío de Julián Alvarez, que marca la actualidad del conjunto rojiblanco, Miguel Ángel Gil Marín, su consejero delegado; Enrique Cerezo, su presidente; y Carlos Bucero, el director general de fútbol del club rojiblanco, vieron en directo cómo uno a uno iban cayendo los rivales de altura para el Atlético con el sistema informático de la Champions.
El primero fue el Bayern Múnich. Palabras mayores. Michael Olise, Harry Kane, Luis Díaz, Joshua Kimmich, Jamal Musiala... El campeón de los campeones de Alemania, entre el recuerdo de aquella cruel derrota del Atlético en la primera final de la Copa de Europa de su historia en 1974, con el gol de Luis Aragonés en la prórroga, el 1-1 al filo del final de Hans Georg Schwarzenbeck y el duelo de desempate por 4-0 para el bloque germano, pero también de aquella semifinal ganada, ya con Simeone, en el curso 2015-16 con el gol de Antoine Griezmann en Múnich.
El conjunto alemán es un rival gigantesco. El hecho de recibirlo en casa disimula cierta preocupación del Atlético de Madrid, al abrigo del Metropolitano, como también se medirá ahí al Manchester United, nada que ver con el equipo en declive de hace cuatro años, cuando se midieron por última vez, con clasificación rojiblanca por 0-1. Después de un tránsito por la nada, con Erik Ten Hag o Ruben Amorim, ahora recupera el ritmo, con Michael Carrick.
Los 'Diablos Rojos', finalmente terceros el pasado curso en la 'Premier', se han rearmado bajo el influjo de una de sus leyendas, ahora en el banquillo, bajo una inversión potente en sus últimos mercados de fichajes. El último es Carlos Baleba, por 76 millones de euros. Antes, Benjamin Sesko, Matheus Cunha o Bryan Mbeumo durante la campaña pasada.
El Liverpool también está en recomposición. El campeón de Inglaterra hace dos años, que en el pasado ejercicio ganó al Atlético de Madrid por 3-2, espera de nuevo al grupo de Diego Simeone en Anfield, con un nuevo entrenador, el español Andoni Iraola, y nuevos fichajes: Víctor Muñoz, Ronald Araujo o Jeremy Jacquet, más la pretensión de Bradley Barcola. Ya no está Mohamed Salah, pero siguen Virgil Van Dijk, Alexis Mac Allister, Ryan Gravenberch, Florian Wirtz, Dominik Szoboszlai y Alexander Isak. La exigencia es máxima.
El resto de adversarios son de menor nivel, pero ponen sobre aviso al Atlético. Lo hace el Bodo/Glimt, capaz de doblegar al conjunto de Simeone en casa por 1-2 en la fase liga de la pasada campaña. Ahora, el Atlético visitará al equipo más cercano de todos al Polo Norte, con la fecha del encuentro como un condicionante evidente, a falta del calendario.
También el PSV Eindhoven. Jugará en Países Bajos. Nunca ha perdido el Atlético contra este rival neerlandés, al que venció el pasado 9 de diciembre de 2025 por 2-3. Uno de los tres goles los marcó Julián Alvarez, ahora en el ojo del huracán por su deseo, hoy por hoy inviable, de fichar por el Barcelona. El argentino sumó 17 goles en 25 duelos con el Atleti en esta competición a lo largo de las últimas dos campañas.
También el Fenerbahce, al que recibirá en el Metropolitano. Se ha reforzado con Vedat Muriqi y Mason Greenwood. Además, dispone de Marco Asensio o N'golo Kanté. Igualmente, jugará el Viking, campeón noruego, en el estadio del Atlético, escenario de la final que tanto apasiona al Atlético. La Liga de Campeones es su desafío pendiente. EFE
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