Agencias

La Eurocámara, a excepción de la extrema derecha, defiende a la CPI ante amenazas de Trump

La Eurocámara, a excepción de la extrema derecha, defiende a la CPI ante amenazas de Trump

Estrasburgo (Francia), 20 oct (EFE).- Todos los grupos del Parlamento Europeo, a excepción de la extrema derecha, defendieron este martes a la Corte Penal Internacional ante las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y urgieron a Bruselas a que aplique el estatuto de bloqueo para impedir que empresas y operadores comunitarios tengan que cumplir sus sanciones.

En un debate en el Parlamento Europeo, la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, señaló que las últimas sanciones de Estados Unidos contra la CPI, anunciadas el mismo día que su exjueza Navi Pillay obtuvo el premio Nobel de la Paz, "ponen en peligro al tribunal al completo".

Kallas señaló que los seis meses de margen en los que se mantendrán las operaciones actuales dan "espacio" para dar una oportunidad a una solución diplomática e intentar revertir las sanciones, y que también la UE aprovechará este tiempo para "analizar las implicaciones legales" de la decisión estadounidense.

"Al tiempo que instamos a Estados Unidos a que revierta las medidas que buscan socavar a la CPI, la CPI se ha preparado para afrontar las consecuencias. Cada Estado parte debe ayudarle a continuar su trabajo, no sólo en la sede sino también sobre el terreno", dijo Kallas.

La jefa de la diplomacia europea reconoció que la Unión Europea "puede hacer más" en defensa de la CPI y que los Veintisiete pidieron hace unos días a Bruselas "todas las iniciativas adecuadas que contribuyan a la protección de la Corte y a la atenuación de las sanciones" durante su cumbre en la capital comunitaria.

Ni Kallas ni los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se refirieron específicamente al estatuto de bloqueo, que permitiría a la UE impedir que empresas y operadores comunitarios tengan que cumplir sanciones de terceros países que violen el derecho internacional.

Sin embargo, sí fue el principal reclamo de los eurodiputados que se pronunciaron en favor de la CPI ante las sanciones estadounidenses; fue el caso del popular checo Ondřej Kolar, que pidió usar "todo lo que tenga la UE" para asegurar el funcionamiento de la corte. "Si esto significa repensar el estatuto de bloqueo, no hay excusas para no hacerlo", pidió.

"La Comisión Europea no puede retrasar más la activación el estatuto de bloqueo", coincidió el socialista griego Yannis Maniatis, que dijo que la coincidencia entre las nuevas sanciones y el Nobel a Pillay prueba que EE.UU. está al frente de una "campaña organizada contra la institución y los principios que representa".

La liberal neerlandesa Raquel García Hermida-Van der Walle instó a la jefa de la diplomacia europea a "estar listos para activar las medidas de emergencia en cuanto las sanciones de EE.UU. entren en vigor" porque "cuando llegue el momento no podremos permitirnos esperar".

"Lo defenderemos no sólo con diplomacia sino dejando claro que socavar a los tribunales no quedará sin consecuencias, que las inversiones europeas no son un cheque en blanco y que nuestras empresas recibirán la protección que merecen", señaló la eurodiputada neerlandesa.

También desde los Verdes, el francés Mounir Satouri recriminó a Kallas no haber hecho nada en cada una de las ocasiones que Trump o Israel han atacado a la UE en los últimos dos años y, al igual que hizo La Izquierda, se sumó al reclamo de activar el estatuto de bloqueo.

Aislada en el hemiciclo se quedó la ultraderecha de los Patriotas por Europa, cuya eurodiputada Mieke Andriese acusó a la CPI de ser "incompetente, parcial, antisemita y anti Occidente". "Estados Unidos tiene razón al poner su línea roja aquí. La Unión Europea debería aplicar las mismas sanciones que EE.UU.", incidió.

Desde el grupo ultraconservador, la polaca Małgorzata Gosiewska no pidió medidas para proteger a la CPI ni se alineó con la ultraderecha en sus críticas al tribunal, sino que en su lugar pidió que la institución sea "efectiva" en su trabajo para asegurar su credibilidad porque sus investigaciones "llevan demasiado tiempo". EFE

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