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La Federación Italiana de Fútbol repetirá las elecciones a presidente por irregularidades

La Federación Italiana de Fútbol repetirá las elecciones a presidente por irregularidades

Roma, 6 oct (EFE).- La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) repetirá elecciones a la presidencia después de que la elección de Giovanni Malagò el pasado junio haya sido cuestionada por irregularidades en su registro federativo, lo que ha llevado al Comité Olímpico Italiano (CONI) a intervenir la organización.

El presidente del CONI, Luciano Buonfiglio, ha llegado a un acuerdo con Malagò para que éste asuma de forma interina la presidencia en esta etapa de transición hasta que se celebren nuevos comicios.

Este periodo culminará con unas nuevas elecciones, que deberán celebrarse antes del 31 de enero de 2027, según informó el organismo que regula el deporte en Italia, incluida la propia federación.

Malagò parte como favorito para los nuevos comicios y podría ser el único candidato a la presidencia de la FIGC, aunque todavía no se ha definido el escenario electoral.

La intervención por parte del CONI supone la caída del Consejo Federal de la FIGC, cuyos órganos quedarán limitados a las funciones de administración ordinaria hasta la celebración de las nuevas elecciones.

Malagò fue elegido presidente de la FIGC el pasado junio con el 68,58 % de los votos, frente al 29,17 % obtenido por Giancarlo Abete.

Su elección fue cuestionada posteriormente por una posible irregularidad relacionada con su registro federativo en el momento de presentar su candidatura.

La investigación partió de una cuestión planteada por el abogado Renato Miele, exjugador del Lazio y candidato frustrado en las elecciones del pasado 22 de junio, que desde hace meses cuestiona que Malagò estuviera correctamente afiliado a la FIGC en el momento de presentar su candidatura.

El CONI encargó cuatro dictámenes jurídicos que consideraron que podía existir una irregularidad, mientras que la FIGC solicitó otros cinco informes que defendieron que el registro no constituía un requisito imprescindible para ser elegido y que cualquier impugnación había quedado fuera de plazo.

La elección de Malagò abrió una nueva etapa en la Federación, marcada por la dimisión de su anterior dirigente, Gabriele Gravina, tras el fracaso de Italia al no clasificarse para el Mundial por tercera vez consecutiva y su incapacidad para impulsar cambios de peso en el 'calcio'. EFE

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