La fiscalidad sobre los salarios en la OCDE aumentó en 2025 por cuarto año consecutivo
París, 22 abr (EFE).- La fiscalidad sobre los salarios en 2025 aumentó en la mayoría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) por cuarto año consecutivo y alcanzó el máximo nivel desde 2018.
En su informe anual sobre la llamada cuña fiscal de los salarios, que es la suma de la carga del impuesto sobre la renta y de las cotizaciones sociales respecto a lo que pagan las empresas a sus trabajadores, la OCDE destacó que el pasado año se incrementó para el conjunto de los miembros en 0,15 puntos porcentuales hasta un promedio del 35,1 % de los costos laborales.
Ese porcentaje, calculado para un empleado con un salario medio, soltero y sin hijos que es la referencia, aumentó en 24 de los 38 países de la OCDE, mientras se redujo en 11 y se mantuvo sin cambios en 3.
La mayor progresión de la cuña fiscal en 2025 en términos relativos se produjo en el Reino Unido, con 2,45 puntos porcentuales adicionales, aunque hasta un nivel inferior a la media (en concreto del 32,4 %).
También hubo ascensos de más de un punto porcentual en Estonia (1,95 puntos al 42,6 %), Alemania (1,34 puntos al 49,3 %) e Israel (1,09 al 26,1 %).
En el extremo opuesto, la carga sobre los salarios disminuyó sobre todo en Italia (1,21 puntos porcentuales al 45,8 %), Letonia (1,44 puntos al 40,1 %) y Australia (1,67 puntos al 27,9 %).
La lista de los países con la cuña fiscal más alta en la OCDE apenas varió el pasado año. La siguió encabezando Bélgica con un 52,5 % de cargas sobre el salario, seguida de Alemania con un 49,3 %, Francia con un 47,2 %, Austria con un 47,1 % e Italia con un 45,8 %.
España siguió netamente por encima de la media, con un 41,4 %, tras ver esa carga subir en 0,31 puntos porcentuales.
Como siempre, Estados Unidos se quedó bien detrás de la media con una cuña fiscal del 30 % y entre los cuatro que cerraban la lista figuraban, además de Nueva Zelanda (con un 20,8 %), tres de los cuatro miembros latinoamericanos de la organización: México con un 21,7 %, Chile con un 7,5 % y Colombia con un 0 %.
Colombia es un caso particular porque un trabajador soltero sin hijos con un salario medio está exento del impuesto sobre la renta y sus cotizaciones para la sanidad y la jubilación no tienen una consideración fiscal, sino que en términos de contabilidad oficial son "pagos obligatorios no fiscales".
Por lo que respecta al costo total de la mano de obra, incluyendo la retribución que recibe el trabajador y las cargas salariales, el mayor era el de Alemania, donde las empresas tenían que pagar de media 113.595 dólares en paridad de poder adquisitivo.
A continuación venían Suiza (113.350), Bélgica (111.350), Austria (110.216), Luxemburgo (105.925) y Países Bajos (104.614). En esa clasificación, España se quedaba en la décimo novena posición (de 38) con 75.101 dólares en paridad de poder adquisitivo, ligeramente por encima de la media de 74.072.
Cerraban la tabla como los países con los costos de mano de obra más baratos los cuatro miembros latinoamericanos de la organización: Costa Rica (41.725), Chile (30.615), México (23.537) y Colombia (20.534).
La OCDE indica que el incremento de la cuña fiscal tiende a lastrar los incentivos al trabajo y a la contratación, al reducir el salario neto y aumentar los costos laborales para los empleadores. EFE
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