La Haya quiere tipificar maltrato psicológico para reforzar castigo penal por feminicidios
La Haya, 29 jun (EFE).- El Gobierno de Países Bajos presentó este lunes un proyecto de ley para tipificar expresamente como delitos el maltrato psicológico y el control coercitivo, una iniciativa con la que busca reforzar la lucha contra la violencia de género, proteger mejor a las víctimas y prevenir los feminicidios.
El texto, que inicia ahora un periodo de consulta pública de diez semanas antes de su tramitación parlamentaria, prevé endurecer las penas en determinados casos de homicidio precedidos por un patrón de violencia doméstica, eliminar la obligación de que las víctimas denuncien para perseguir el delito de acoso reiterado ('stalking') y ampliar la tipificación penal de la "sextorsión".
El ministro neerlandés de Justicia y Seguridad, David van Weel, defendió la propuesta al señalar que "la violencia psicológica tiene graves consecuencias para las víctimas, pero en este momento no siempre es punible", lo que limita la capacidad de actuación de la policía y la justicia incluso en situaciones graves.
"Con frecuencia la violencia psicológica deriva en maltrato físico, y los feminicidios suelen estar precedidos por un patrón de control coercitivo. Con este proyecto de ley tipificamos como delitos el maltrato psicológico y el control coercitivo para proteger mejor a las víctimas y actuar con mayor eficacia contra los responsables", afirmó.
El Gobierno define el control coercitivo como una conducta continuada mediante la cual una persona humilla sistemáticamente a otra, le infunde miedo o restringe su libertad para ejercer poder sobre ella.
La propuesta subraya que no se trata de hechos aislados, sino de un comportamiento reiterado, e incorpora al Código Penal el reconocimiento expreso de que el delito de maltrato comprende tanto la violencia física como la psicológica.
La iniciativa también contempla que, cuando un homicidio sea precedido por un patrón de control coercitivo o maltrato cometido por una persona del entorno familiar o doméstico de la víctima, los jueces puedan imponer la misma pena prevista para el asesinato: cadena perpetua o hasta treinta años de prisión.
El Ejecutivo pretende que quienes maten, por ejemplo, a su pareja o expareja tras un historial de violencia doméstica puedan recibir condenas más severas incluso cuando no pueda demostrarse la premeditación, requisito necesario para condenar por asesinato en la legislación neerlandesa.
Asimismo, el proyecto elimina la necesidad de que la víctima presente una denuncia para que la Fiscalía pueda iniciar un procedimiento penal por acoso, posibilidad que también se extenderá a casos de control coercitivo, permitiendo actuar de oficio cuando existan indicios suficientes.
La reforma incorpora además un nuevo delito relacionado con la sextorsión: hasta ahora, amenazar con difundir imágenes sexuales de una persona solo era punible cuando se utilizaba para obligar a la víctima a realizar algún acto, pero la nueva ley castigará la mera amenaza cuando tenga como finalidad intimidar o acosar. EFE
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