La India libera bajo fianza a un activista sij escocés tras 9 años preso sin sentencia
Nueva Delhi, 1 oct (EFE).- Las autoridades indias pusieron este jueves en libertad bajo fianza al activista sij escocés Jagtar Singh Johal, tras permanecer casi nueve años encarcelado sin condena por presuntos delitos de terrorismo.
El caso había generado tensiones diplomáticas entre la India y el Reino Unido.
Johal, de 38 años, fue detenido en 2017 en la región del Punjab, semanas después de viajar a la India para casarse. Conocido por documentar abusos contra la minoría sij, las autoridades indias le acusaron de haber financiado con unas 3.000 libras a la Fuerza de Liberación de Khalistan para asesinar a líderes políticos y religiosos hindúes de extrema derecha.
Aunque el Tribunal Superior de Delhi le concedió la fianza el pasado 18 de septiembre tras constatar la falta de avances en el proceso judicial, Johal no abandonó la prisión capitalina de Tihar hasta hoy.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron al activista, vestido con camiseta roja y pantalones oscuros, siendo recibido con abrazos y flores por sus familiares.
"Ha habido tantos contratiempos en los últimos nueve años que no me atrevía a creerlo hasta que vi a Jagtar salir por las puertas de la prisión con mis propios ojos", declaró su hermano, Gurpreet Singh Johal, en un comunicado difundido por la ONG británica Reprieve.
Gurpreet subrayó que la liberación no equivale a justicia y que "la lucha continúa", ya que Johal sigue enfrentándose a un proceso judicial y a la pena de muerte "por algo que no hizo". "Ahora le toca al Gobierno del Reino Unido conseguir que vuelva a casa", concluyó.
Su liberación provisional está sujeta a estrictas condiciones, incluyendo el pago de una fianza de 500.000 rupias (unos 5.218 dólares), la entrega de su pasaporte y la prohibición expresa de hacer declaraciones a la prensa sobre su caso.
Aunque fue absuelto de uno de los cargos por apoyo financiero a un grupo terrorista, su juicio sigue abierto por otros ocho delitos penales.
En octubre de 2025, ante una visita oficial del entonces primer ministro británico, Keir Starmer, a la India, la familia del activista le instó a exigir a su homólogo, Narendra Modi, su liberación tras ocho años de encierro sin pruebas.
La situación del activista, incluido en las listas de persecución de la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), ya fue condenada en 2022 por un panel de la ONU.
Expertos independientes de Naciones Unidas han advertido de que su prolongado encierro constituyó "tortura psicológica", avalando las denuncias de que Johal fue sometido a descargas eléctricas, posturas forzadas, privación de sueño y amenazas de muerte para extraerle confesiones. EFE
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