La inflación en Brasil sube hasta el 4,58 % por la luz, el transporte y los alimentos
São Paulo, 9 oct (EFE).- La inflación en Brasil repuntó en septiembre hasta el 4,58 % interanual, casi cuatro décimas más que en agosto, impulsada por la subida de los precios de los servicios básicos de los hogares -en especial de la electricidad-, el transporte y los alimentos, informó este viernes el Gobierno.
El índice nacional de precios al consumidor fue del 0,82 % solo en el mes de septiembre, frente a la inflación negativa del 0,32 % registrada en agosto, de acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Así, el resultado interanual se situó por encima del techo de la meta fijada para este año, que es del 4,50 %.
Todos los grupos de productos y servicios presentaron una variación positiva entre agosto y septiembre, en especial los servicios básicos de la vivienda (2,31 %), como la energía eléctrica y el gas, así como el transporte (0,89 %) y los alimentos (0,83 %).
El dato de septiembre indica un repunte de los precios en los últimos meses de este año, ya anticipado por el mercado financiero, que prevé que la inflación cerrará el año en el 5,01 %, ligeramente por encima de las estimaciones del Gobierno (4,9 %).
La inflación y el coste de vida han ocupado un lugar central en la campaña para las elecciones presidenciales, que se definirán en segunda vuelta el próximo 25 de octubre entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro.
En la primera vuelta, celebrada el domingo pasado, el hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, casi dos puntos más que el dirigente progresista.
En un contexto marcado por la incertidumbre internacional y la delicada situación fiscal de la mayor economía de América Latina, el Banco Central de Brasil ha sido extremadamente cauteloso en su política monetaria.
En los últimos meses, el órgano emisor ha aflojado los tipos oficiales de interés, aunque aún se mantienen en cotas elevadas, ya que pasaron desde el 15,0 % anual en febrero, su mayor nivel en dos décadas, hasta el 13,75 % actual.
El Gobierno de Lula atribuye al alto coste del dinero la desaceleración de la economía del país, que este año crecerá alrededor de un 2 %, tras expandirse un 2,3 % en 2025 y un 3,4 % en 2024; los niveles récord de endeudamiento de las familias y la falta de crédito para las empresas. EFE
cms/cg