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La inseguridad alimentaria que niega Trump se percibe hasta en un condado rico de EEUU

La inseguridad alimentaria que niega Trump se percibe hasta en un condado rico de EEUU

David Toro Escobar

Washington, 31 oct (EFE).- En Fairfax, cuarto condado más rico de EE.UU. y situado a 25 kilómetros de la Casa Blanca, se percibe claramente un aumento de la demanda de ayuda alimentaria mientras el presidente, Donald Trump, insiste en una supuesta reducción histórica de la pobreza en su campaña para las legislativas del martes, marcadas por la situación economica de los estadounidenses.

"Conseguir dinero suficiente para comprar comida para todo el mes cuando vives de la Seguridad Social se ha vuelto prácticamente imposible", dice en entrevista con EFE Don Donnuck, residente de Fairfax de 66 años que recibe 24 dólares mensuales en ayuda alimentaria y depende de bancos de alimentos administrados por organizaciones sociales como Food for Others para completar su compra.

Necesidad en el condado rico

El condado, situado en el norte de Virginia, tiene unos ingresos familiares medios anuales superiores a los 153.000 dólares. Sin embargo, la subida del coste de la vida, que ha empeorado con el encarecimiento de los combustibles, está llevando a más residentes a recurrir a la asistencia alimentaria.

La situación contrasta con el mensaje económico de Trump, que, mitin tras mitin, insiste en que "la tasa de pobreza acaba de alcanzar su mejor nivel, el más bajo de la historia de EE.UU.".

Don lleva seis décadas viviendo en Fairfax, en la misma casa que heredó de sus padres. Tiene una discapacidad y vive de la Seguridad Social.

Mientras hace fila para recibir una dotación, se queja del encarecimiento de productos básicos y apunta que un paquete de tres libras de carne molida cuesta unos cuatro dólares más que hace algo más de un año.

Según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), los precios de los alimentos en el área de Washington subieron un 3,5 % interanual en septiembre de 2026 y los de la gasolina, un 33,8 %.

Alonzo Lockridge, un hombre afroamericano de 62 años que también depende de bancos de alimentos en Fairfax, describe como un "golpe grave" los recortes a programas sociales hechos por Trump.

Se refiere al recorte de unos 186.000 millones de dólares a nivel nacional del presupuesto del programa de asistencia alimentaria (SNAP) aprobado en el paquete fiscal impulsado por el republicano en 2025.

Menos alimentos y más gastos

Food for Others, organización sin ánimo de lucro que distribuye alimentos gratuitos en el norte de Virginia desde hace 30 años, también afronta el encarecimiento de sus operaciones y una reducción de suministros.

Su directora ejecutiva, Deb Haynes, afirma que algunos de sus programas han registrado un crecimiento de entre el 8 % y el 13 %, y que están llegando personas que nunca antes habían tenido que pedir ayuda alimentaria.

"Es realmente difícil, desde el punto de vista emocional, para aquellos que nunca habían experimentado inseguridad alimentaria tener que venir a pedir ayuda", señala Haynes, que detalla que decenas de personas que fueron destituidas de sus puestos en instituciones federales por iniciativa de Trump acuden en busca de comida desde 2025.

La organización recibe un 20 % menos de alimentos que el año anterior a través del Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP), gestionado por el Departamento de Agricultura.

Las donaciones también han disminuido: las procedentes de supermercados cayeron un 26 % interanual y las recibidas a través de otro de sus programas de donación, un 34% en lo que va del año fiscal.

Haynes explica que el alto costo de la gasolina también golpea sus operaciones, ya que a causa de la guerra en Irán y Ucrania la factura de diésel de septiembre fue 1.200 dólares más alta que la de febrero.

"El impacto económico es tan grave que hay personas que han pasado de estar en condiciones de ayudar económicamente a otros a necesitar asistencia ellas mismas", detalla.

El bolsillo, preocupación central

"El presidente tiene que recordar que durante su campaña dijo que iba a hacer que EE.UU. volviera a ser grande. Pero que no se olvide de los estadounidenses que ayudaron a hacer grande a este país", afirma Alonzo.

Para Don, la cuestión es más inmediata que electoral. "No sé qué haríamos personas como yo sin lugares como este", concluye.

Pese al optimismo de Trump, el bolsillo es una preocupación central en las elecciones que se celebran en cuatro días, tal y como refrenda un sondeo del Pew Research Center que indica que el 84 % de los votantes considera que será muy importante para decidir a quién apoyan el 3 de noviembre. EFE

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