La inversión española en México resiste la incertidumbre y prevé crecer en 2026
Ciudad de México, 1 jun (EFE).- Las empresas españolas en México mantienen una perspectiva favorable para 2026, con planes de aumentar actividad, inversión y empleo, aunque advierten de "baches" regulatorios, fiscales y de seguridad que frenan una mayor aceleración, según el III Barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión española en México.
El estudio, presentado por la Cámara Española de Comercio en México (Camescom), señala que casi tres de cada cuatro empresas españolas prevén un crecimiento de su cifra de negocios en el mercado mexicano durante 2026, mientras que más de la mitad planea incrementar tanto su inversión como su plantilla.
México se consolidó en 2025 como el segundo receptor de flujos de inversión española en el exterior, solo detrás de Estados Unidos, y mantiene un stock superior a 68.800 millones de euros, más del 10 % de la inversión directa española en el mundo.
El embajador de España en México, Juan Duarte, afirmó que el país latinoamericano fue el segundo destino de inversión española en 2025, en un año marcado por la incertidumbre política, económica y comercial generada por la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos.
"La gran mayoría de las empresas encuestadas vuelven a decir que quieren seguir fortaleciendo su presencia en 2026", sostuvo el diplomático, quien vinculó este momento con un proceso de "normalización" y "reencuentro" entre México y España.
Antonio Basagoiti, presidente de la Camescom, resumió el diagnóstico con una metáfora: "La inversión española es como un vehículo que va bien, que circula a 90 km/h por una carretera mexicana. Y la gasolina no falta".
No obstante, advirtió que ese vehículo podría avanzar más rápido si se corrigen obstáculos.
"Haría falta pavimentar la incertidumbre regulatoria, los retrasos de aprobación de algunos proyectos o superar algunas dificultades fiscales", expuso.
Basagoiti aseguró que estos "baches no son insalvables", pues España es el segundo país inversor en México, pero añadió que, con mayores certezas, "México se saldría aún más del mapa".
La directora general de Cámara, Inmaculada Riera, destacó que México es un "socio estratégico de primer nivel" y una "plataforma estratégica global" para la empresa española, incluso en un contexto internacional incierto.
María Peña Mateos, representante de Analistas Financieros Internacionales (Afi) subrayó en la presentación del estudio que la inversión española no responde al efecto del nearshoring, sino a una lógica estructural y de largo plazo enfocada en el mercado mexicano.
El barómetro indica que el impacto de la relocalización productiva es limitado, pues tres de cada cuatro empresas afirman que este fenómeno no condiciona su inversión.
Sobre los acuerdos comerciales, el informe advierte que la revisión del T-MEC introduce incertidumbre potencial, aunque sin efectos significativos de corto plazo, mientras que el Acuerdo Global Modernizado entre la Unión Europea y México representa una oportunidad estratégica aún no materializada.
Por su parte, Ismael Ortiz, jefe de la Unidad de Inteligencia Global de la Secretaría de Economía, informó que México tiene registro de más de 20.000 millones de dólares comprometidos por empresas españolas, aún no materializados.
Entre ellos mencionó anuncios de Cox por 1.000 millones de dólares en Nuevo León, Santander por 2.000 millones y Naturgy por casi 400 millones.
BBVA México también expresó confianza en el país y elevó su previsión de inversión hasta 2 %, apoyada en el Plan México, aunque alertó que la inseguridad es un obstáculo adicional.
Ricardo Fernández de Mazarambros, directivo del banco, afirmó que "la inseguridad sí puede llegar a descarrilar México", al señalar que las empresas deben destinar más recursos a proteger sus operaciones. EFE
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