La juventud en Europa, punta de lanza de las protestas contra la precariedad
Redacción Internacional, 24 oct (EFE).- El estallido de protestas que está registrando Europa tiene en la juventud un motor clave de su movilización, con factores estructurales compartidos como el aumento de la precariedad y, según algunos expertos, la constatación de que se ha quebrado la idea de que tendrán un futuro mejor que el de la generación anterior.
España, Francia, Portugal, Albania, Italia, Grecia o Serbia protagonizan titulares estas semanas con movilizaciones que han conectado también con demandas sindicales y que en algunos casos, como en ese primer país, se ha traducido en la convocatoria de una huelga general en noviembre.
"Existe una cuestión generacional importante, porque para amplios sectores de la juventud europea se está quebrando la expectativa de movilidad social ascendente, (...) pero conviene no confundir protagonismo juvenil con protestas exclusivamente juveniles. Muchas tienen un carácter intergeneracional", explica a EFE Gomer Betancor, sociólogo e investigador en la Universidad Nacional española de Educación a Distancia (UNED).
En las distintas protestas, según el experto, puede encontrarse "un cuestionamiento de la capacidad de las instituciones para responder a problemas que afectan directamente a la vida cotidiana".
La acampada en Madrid, que este sábado cumple su cuarta semana y que se ha extendido a otras ciudades españolas, empezó como reacción al desahucio de una mujer de 87 años, Maricarmen, que murió días después en el hospital. La reivindicación se extendió al derecho a la vivienda y en la huelga del 11 de noviembre se lucha además por el alza de los salarios, el refuerzo de la negociación colectiva o la mejora de las condiciones de trabajo.
Alejandra, de 18 años y estudiante de Trabajo Social, es una de las jóvenes que se ha instalado en la Puerta del Sol madrileña. "Luchando juntos y resistiendo creo que podemos conseguir muchas cosas. Nos parece bien que la gente despierte. Sabemos que nos queda un futuro muy difícil", explica a EFE.
Los jóvenes, según resume el investigador del Real Instituto Elcano Jorge Tamames, "han sido los primeros en salir a la calle".
"Podríamos decir que simplemente porque tienen más tiempo y más oportunidades de protesta, pero lo cierto es que también se enfrentan a un problema específico, que es que la mayor parte nuestros Estados sociales no tienen políticas específicas para ellos", subraya, dejando claro que después, muchos sindicatos han hecho suyas sus demandas porque son "malestares que comparte gran parte de la sociedad".
En Francia, las protestas se desencadenaron a finales de septiembre con estudiantes de instituto que denunciaban el deterioro de la educación pública, mientras que en Grecia coincide con ese reclamo y con la queja contra el coste de la vida.
En Albania, lo que empezó como una protesta contra los planes de venta de terrenos en un parque natural para un proyecto turístico vinculado al yerno de Donald Trump, Jared Kushner, se ha ampliado a una demanda de más democracia y más transparencia.
"Hay factores estructurales comunes porque hay cosas que escapan a la política nacional, como la subida de los combustibles fósiles y un contexto de inflación muy fuerte. Eso hace que las condiciones de vida se deterioren. Cada país tiene su contexto, pero sorprende que hay muchos elementos comunes", recalca el catedrático de Sociología Beltrán Roca.
Para el también cofundador de la Red Iberoamericana de Investigadores en Conflictos Urbanos, llega un momento en que la ciudadanía percibe como "intolerables" las dinámicas que se han instalado "y actúa".
A ninguno se le escapa que en varios de esos países habrá elecciones a corto y medio plazo: en Serbia, parlamentarias anticipadas este mes; en España, comicios generales igualmente anticipados en noviembre; en Francia, presidenciales en abril y mayo de 2027, e Italia, con fecha pendiente de confirmación, prevé elecciones generales también el año que viene.
"Los periodos electorales pueden abrir espacios favorables para la protesta, porque aumentan la competencia entre partidos, la atención mediática y la sensibilidad de los gobiernos hacia determinadas reivindicaciones", sostiene Betancor, no sin admitir que la movilización no depende exclusivamente de la proximidad de las urnas.
Mientras, desde la madrileña Puerta del Sol, Alejandra lanza un mensaje para el resto de jóvenes de Europa y el mundo: "Que resistan y que luchen por lo que quieren y por sus derechos", dice con "un poquito más de esperanza en el futuro" ahora que su generación se ha "levantado". EFE
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