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La lluvia no impide que los panameños arropen a la Roja ante Ghana

La lluvia no impide que los panameños arropen a la Roja ante Ghana

Ciudad de Panamá, 17 jun (EFE).- Ni la lluvia intermitente que cayó sobre la capital panameña durante la tarde logró frenar el entusiasmo de los aficionados, que desde horas antes del inicio del partido entre Panamá y Ghana comenzaron a congregarse en un parque capitalino para acompañar a la selección en su compromiso mundialista.

Frente a la bahía de Ciudad de Panamá, familias enteras, grupos de amigos y trabajadores que abandonaron temprano sus labores fueron ocupando los espacios disponibles en el parque Urracá mientras sonaban tambores, cornetas y cánticos de apoyo a la selección.

Algunos buscaron refugio bajo toldos improvisados y árboles, mientras otros prefirieron permanecer bajo la lluvia, convencidos de que respaldar al equipo nacional merecía cualquier sacrificio.

"Estoy contento con mi selección. Son muchas las emociones que nos ha vuelto a regalar", comentó a EFE Estebán Abrego, oriundo de la provincia de Bocas del Toro, mientras acomodaba una bandera panameña sobre sus hombros.

La misma escena se repetía en distintos puntos del país. En David, Santiago, Chitré, Penonomé y Colón, cientos de personas se reunieron para seguir las incidencias del encuentro, en una nueva muestra de cómo el fútbol logra unir a Panamá por encima de las diferencias y las distancias.

En la Arena Roberto Durán, una de las sedes designadas por el Gobierno panameño, el presidente de la República, José Raúl Mulino, junto con miembros de la familia presidencial, ministros y otras autoridades, acompañó a más de 3.500 panameños congregados en el coliseo para apoyar a la selección nacional en su primer partido mundialista frente a Ghana en Toronto.

"Yo me he quedado en Panamá a propósito, para estar con el pueblo panameño, viendo el juego aquí en pantalla gigante, invitación de nuestro gobierno, en cinco estadios del país", dijo Mulino a su llegada al centro deportivo, según un comunicado.

Mientras, en el parque Urracá, cada jugada de peligro era recibida con un rugido colectivo y cada avance de la selección provocaba abrazos, saltos y gritos de aliento entre una multitud que convirtió el lugar en una auténtica marea roja.

Durante noventa minutos, a pesar de la derrota 0-1 ante Ghana en el tiempo agregado, lo importante era acompañar a La Sele en su desafío mundialista, en una tarde en la que Panamá volvió a unirse con su selección. EFE

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