La Marcha del Orgullo de Budapest celebra volver a la "legalidad" tras la caída de Orbán
Marcelo Nagy
Budapest, 27 jun (EFE).- Decenas de miles de personas han participado este sábado, pese al calor extremo, en la 31 Marcha del Orgullo de Budapest, la primera tras el fin de los 16 años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán, que el año pasado intentó sin éxito prohibirla.
"Pride hubo, hay y habrá", fue el lema de la marcha, a la que se unieron varias decenas de miles de personas, según estima el portal Népszava.hu, una cifra lejos de las 380.000 que acudieron el año pasado desafiando la creciente criminalización de la comunidad LGTBI de las políticas del Orbán.
La colorida multitud cruzó el centro de Budapest para avanzar por el puente Erzsébet y concluyó en el Vérmező uno de los parques más grandes de la ciudad, donde la marcha se convirtió en una fiesta al aire libre.
Sin miedo ni vergüenza
La menor participación puede tener que ver con las elevadas temperaturas de hasta 38 grados, un grado por debajo de la máxima histórica en la ciudad, que llevaron a los organizadores incluso a asegurar en redes sociales que ausentarse este año no supone ninguna vergüenza.
Lo que no ha habido en absoluto este año es miedo, después de que Orbán perdiera las elecciones del pasado abril y de que el nuevo Gobierno conservador haya adelantado que acabará con la persecución de la comunidad LGTBI.
"Ahora pudimos organizar el Orgullo sin preguntas, de una manera legal, ya que la Policía no puso problemas", explicó a EFE Ede Balogh, uno de los organizadores del evento y portavoz.
Con todo, Balogh recordó que, pese a sus mensajes positivos, el nuevo Gobierno del primer ministro Péter Magyar no ha dado pasos aún para derogar las leyes homófobas del anterior Ejecutivo.
Desde que ganó las elecciones de 2010, Orbán comenzó a restringir los derechos de las personas LGTBI, prohibiéndoles por ejemplo la adopción de niños.
También aprobó leyes que vinculaban la homosexualidad con la pedofilia, y el año pasado impulsó una reforma constitucional que permitía prohibir la Marcha bajo el argumento de proteger a los menores.
Esperando cambios
"Por el momento, miramos al Gobierno con una cautelosa esperanza y expectación, esperando que estas bellas palabras que se escuchan en el Parlamento de boca de Magyar y otros ministros se traduzcan realmente en hechos", agregó Balogh.
Magyar ha prometido cambios pero también pedido "paciencia" ante la exigencia de la comunidad LGTBI de que derogue las leyes homófobas de Orbán, y ha afirmado que su Gobierno reconoce y respeta la libertad de cada persona "de amar como ama".
La comisaria europea de Igualdad, Hadja Lahbib, ha participado en la Marcha y asegurado a los medios que el evento de hoy "es una de las primeras señales de los cambios", y calificó la jornada de hoy como "día magnífico que indica que se está formando una sociedad libre e inclusiva" en Hungría.
También ha participado en la Marcha Gergely Karácsony, el alcalde progresista de Budapest que el año pasado desafío la prohibición del Gobierno y organizó el desfile, hasta el punto de que llegó a ser denunciado por la Fiscalía.
Mayoría a favor
Según varias recientes del instituto Medián, el 69 % de los húngaros apoya que se organicen eventos como la Marcha del Orgullo, un porcentaje que en Budapest llega hasta casi el 80 %.
Por otra parte el 68 % de los húngaros aprueba el matrimonio de parejas del mismo sexo, mientras que el 57 % de los encuestados cree que se deberían anular las leyes que limitan los derechos de la comunidad LGTBI.EFE
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