La número uno Rybakina amenaza el trono de Sabalenka en el US Open
Nueva York, 11 Set 2026 (AFP) -
La kazaja Elena Rybakina, la nueva jefa del tenis femenino, puede dar el golpe de autoridad definitivo acabando el sábado con los dos años de reinado de la bielorrusa Aryna Sabalenka en el US Open.
El Grand Slam de Nueva York se quedó sin disfrutar este año del duelo entre los gigantes masculinos, Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, pero vivirá la mejor final femenina posible, y con morbo incluido.
El sábado, Sabalenka se coronará por tercera vez consecutiva en Flushing Meadows, lo que nadie logra desde Serena Williams (2012-2014), o cerrará sin títulos de Grand Slam el año en que Rybakina le arrebató el mando.
La kazaja la derrotó en la final del Abierto de Australia, la primera grande de la temporada, y el miércoles la desbancó del primer lugar de la clasificación mundial, que Sabalenka ocupaba desde octubre de 2024.
La gran rivalidad del tenis femenino actual registra ya 17 enfrentamientos, con la bielorrusa arriba en el balance general (10-7) pero la kazaja dominando las finales (2-4).
Intratables en pista dura, tras la final de Australia se volvieron a encontrar en la del WTA 1000 de Indian Wells y en semifinales de Miami.
Sabalenka se impuso en ambas y acabó completando el codiciado Sunshine Double, pero después inició un bajón de juego que la llevó a desplomarse en cuartos de Roland Garros y octavos de Wimbledon y ceder en última instancia la cima de la WTA.
En Nueva York tiene la última oportunidad del año para reivindicarse agrandando su palmarés de cuatro trofeos de Grand Slam.
Por ahora, cuando hay un título grande en juego, Sabalenka ha ganado el mismo número de finales que perdido, mientras Rybakina se ha mostrado algo más efectiva.
Su currículum muestra dos victorias en Wimbledon en 2022 y en el Abierto de Australia este año, y una derrota también en Melbourne en 2023 frente a Sabalenka.
- "Lo que haga falta" -
Rybakina, nacida en Moscú pero representante de Kazajistán desde 2018, ha brillado este año por primera vez en Flushing Meadows, donde llegó envuelta en dudas por la lesión en el talón que la obligó a retirarse en Cincinnati.
En las semifinales del jueves le remontó un set en contra a la estadounidense Coco Gauff y frustró a su legión de 23.000 aficionados, que ya habían visto antes la rotunda derrota de la local Jessica Pegula ante Sabalenka.
La frialdad con la que resistió el hervidero de la mayor pista del mundo es una de sus señas características, aunque para Rybakina es también una cuestión de estrategia.
"Son muchas emociones pero trato de ocultarlas. No quieres que la rival vea también tu frustración cuando algo está saliendo mal", explicó esta semana.
Aunque compartan un estilo tenístico similar, ambas poderosas pegadoras, el carácter de la introvertida Rybakina es la completa antítesis de la explosiva Sabalenka.
Si la kazaja es una silenciosa perfeccionista, la bielorrusa da rienda suelta a un volcán de emociones que le costó años controlar en los momentos decisivos.
A sus oponentes las reduce con su ferocidad, representada en el tigre tatuado en su antebrazo izquierdo, a la vez que marca estilo con su colorido collar de piedras preciosas y atuendos semitransparentes.
En Nueva York ha sacado de su camino a sus últimas 20 rivales pero ninguna de ellas era Rybakina, su némesis.
"Es el empujón final de la temporada y por supuesto quiero llegar hasta el final", aseguró el jueves tras despachar a Pegula en dos sets. "Estoy lista para todo lo que haga falta para conseguir la victoria".
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