La OCDE preconiza luchar contra la obesidad para reducir las enfermedades no transmisibles
París, 15 abr (EFE).- La OCDE subraya que luchar contra la obesidad es el medio más efectivo para reducir la prevalencia de enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, las pulmonares, los cánceres o la diabetes, pero también sus consecuencias económicas.
En un informe publicado este miércoles, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) insiste en que abordar las causas subyacentes de esas enfermedades, es decir prevenirlas incidiendo en los factores de riesgo, "reporta beneficios sanitarios y económicos mayores" que los que se pueden esperar con los tratamientos.
Para ilustrarlo, señala que si todos los países de la organización redujeran las tasas de obesidad al nivel del 25 % de los que la tienen más baja, se reduciría en un 11 % el número de nuevos enfermos de esas dolencias.
La consecuencia sería que la mortalidad prematura caería de media un 5,3 % y el gasto sanitario anual bajaría en un 3,3 % entre 2026 y 2050. Eso permitiría aumentar en ese periodo el producto interior bruto (PIB) en un 0,6 %.
Los autores del estudio insisten en que "la prevención ofrece mayores beneficios en términos de salud y económicos que el tratamiento", y eso significa reducir factores de riesgo evitables clave como son la obesidad, pero también el tabaquismo.
Según las proyecciones hechas por la organización, sólo por el envejecimiento esperado de la población en los países miembros, las enfermedades no transmisibles van a aumentar un 31 % en los próximos 25 años, con 230.000 casos adicionales cada año de aquí a 2050.
Los cánceres, las enfermedades cardiovasculares, las pulmonares obstructivas y la diabetes ya representan el 44 % de las muertes prematuras y su impacto va mucho más allá de la salud, ya que acarrean una baja de la productividad y una presión sobre los sistemas sanitarios.
La OCDE calcula que si esas enfermedades desaparecieran, el gasto sanitario se reduciría en un 41 % y el PIB anual progresaría un 3,8 % entre 2026 y 2050. EFE
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