Agencias

La odisea de Lula, en imágenes

La odisea de Lula, en imágenes

Rio de Janeiro, Brasil, 2 Oct 2026 (AFP) -

"Todo lo que me ha sucedido en la vida ha sido un milagro", afirma Luiz Inácio Lula da Silva. Próximo a cumplir 81 años, este gigante de la izquierda aspira a coronar una trayectoria sin parangón con un cuarto mandato como presidente de Brasil.

Lula hizo historia por primera vez como líder sindical durante la dictadura militar, antes de convertirse en el primer presidente de Brasil surgido de la clase obrera.

Dirigente respetado en el mundo y muy popular al final de sus dos primeros mandatos (2003-2010), su imagen se vio gravemente empañada por acusaciones de corrupción que lo llevaron a prisión, antes de su espectacular regreso a la presidencia en 2023.

Un viejo compañero, un adversario político y un conocedor de la historia política brasileña recuerdan episodios memorables.

- "El nacimiento de un líder" -

En marzo de 1979, un recio y barbudo Lula lideró una histórica huelga como presidente del sindicato de metalúrgicos en un polo industrial cerca de la capital económica, São Paulo. Brasil vivía los oscuros años de la dictadura militar (1964-1985).

Nelson Campanholo, hoy de 87 años, fue testigo de ese momento. También líder sindical, había conocido a Lula en 1967, cuando este tenía 22 años.

"Hicimos una reunión en el sindicato, estaba abarrotada y nos dimos cuenta de que había decenas de miles de personas afuera. Sin pedir autorización, fuimos al estadio" de São Bernardo do Campo, relata Campanholo a la AFP.

Para dirigirse a la multitud, Lula "usaba un megáfono, pero el sonido no se oía bien y los trabajadores tuvieron que repetir su discurso varias veces para que los que estaban al fondo entendieran".

"Lula tiene un carisma natural, es así desde que lo conozco", resume su compañero de larga data.

Durante aquella huelga, "fuimos testigos del nacimiento de un líder", dice a la AFP Josué Medeiros, politólogo de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.

Siguieron otras huelgas y en 1980 Lula estuvo detenido varias semanas, al igual que Nelson Campanholo.

- Un obrero al poder -

El 27 de octubre de 2002, Lula fue electo mandatario en segunda vuelta, tras tres derrotas en elecciones anteriores. Sucedió a Fernando Henrique Cardoso (centroderecha).

La alternancia de poder y la victoria de un exobrero fue "un momento importante que confirmó que Brasil podía ser un país democrático", estima Josué Medeiros.

"Fue una emoción muy grande ver a uno de los nuestros convertirse en presidente", recuerda Nelson Campanholo.

- "Adoro a este hombre" -

Durante sus dos primeros mandatos, Lula estuvo muy activo en la escena internacional, en la que se consolidó como líder del Sur Global.

En esta foto tomada en marzo de 2009, aparece riendo junto a su homólogo estadounidense, Barack Obama, al margen de una reunión en la Casa Blanca.

"Esta foto tiene una simbología especial: con el primer presidente negro de Estados Unidos, ilustra un encuentro entre dos representantes de los de abajo al frente de dos de las democracias más grandes del mundo", afirma Josué Medeiros.

Un mes después, cuando ambos se reunieron nuevamente en la cumbre del G20 en Londres, las cámaras captaron a Barack Obama expresando a otros líderes su gran admiración por Lula: "Adoro a este hombre, es el político más popular del planeta".

- Condena a prisión -

Pero la odisea también tuvo sombras. El 7 de abril de 2018, Lula llegó a la ciudad de Curitiba para cumplir una condena de prisión por corrupción.

"Ese día sentí que se había hecho justicia y que las instituciones habían funcionado, porque una persona que había ocupado el cargo más alto del país era encarcelada por robar dinero", declaró a la AFP el diputado derechista Kim Kataguiri.

Hoy con 30 años, Kataguiri fue uno de los organizadores de las multitudinarias manifestaciones contra la izquierda que sacudieron Brasil desde 2014, tras el estallido de grandes escándalos de corrupción.

Lula pasó 580 días en prisión. Sus condenas fueron anuladas por la corte suprema en 2021 por motivos procesales, pero él nunca fue exonerado.

- De vuelta a la cima -

El 1 de enero de 2023, en su investidura para un tercer mandato, Lula subió las escaleras del palacio presidencial de Planalto junto al reconocido cacique Raoni Metuktire y otros representantes de la sociedad civil.

Acababa de ser elegido por un estrecho margen, tras una dura campaña contra el entonces presidente ultraderechista Jair Bolsonaro.

"Esta foto es un símbolo de unión, pero esta unión no cuajó porque el país sigue estando extremadamente polarizado", observa Josué Medeiros.

En busca de un cuarto mandato, Lula tendrá como principal rival a Flávio Bolsonaro, el hijo mayor de su predecesor.

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