París, Francia, 22 Jun 2026 (AFP) -
El calor asfixiante que golpea el oeste de Europa, vinculado al cambio climático, se recrudecerá a partir de este lunes, obligando al cierre de escuelas, la anulación de trenes y a una mayor vigilancia en los hospitales.
Se trata de la segunda ola de calor para millones de europeos en menos de un mes. Según el consenso científico, el cambio climático provocado por la actividad humana hace más intensos los fenómenos meteorológicos extremos.
El nuevo episodio, más duradero que el de mayo, recuerda a la ola de calor de agosto de 2003, que marcó Europa con más de 70.000 muertos durante sus dos semanas de duración.
- Urgencias, en alerta -
Francia es el epicentro este lunes, con temperaturas previstas entre 36 y 43ºC. El servicio meteorológico Météo France decretó la alerta roja, la máxima posible, en la mitad del país, donde viven más de 35 millones de habitantes. El mercurio no debería bajar antes de finales de semana.
El domingo, tres personas mayores fallecieron en sus domicilios en el suroeste de Francia debido a las altas temperaturas, según las autoridades. Y otras trece personas se ahogaron durante el fin de semana en distintas partes del país.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, alertó de "un enorme aumento" del número de llamadas a los servicios de emergencia, aunque el sistema sanitario no estaría "particularmente bajo tensión" por el momento.
- Aulas sofocantes -
Más de 800 de las 60.000 escuelas y centros de secundaria del país permanecieron cerrados este lunes, mientras que otras 1.800 debían ajustar su horario lectivo, según informó el ministerio de Educación.
Desde la semana pasada, otros centros educativos han sugerido a los padres que mantengan a sus hijos en casa o que los recojan a la hora del almuerzo para sacarlos de unas sofocantes aulas.
"La semana pasada, en el aula los niños estaban a 32ºC (...) Todo el mundo cree que es normal, pero un día acabaremos dando clase en los pasillos del supermercado" de enfrente, lamentó una profesora de Burdeos, que pidió el anonimato.
- Trenes anulados -
La región de París anuló un tren de cada diez de manera preventiva. La víspera, la compañía SNCF recomendó a las personas "vulnerables" evitar tomar el tren.
En la estación de trenes Saint Charles de Marsella, en el sureste de Francia, las autoridades repartieron botellas de agua, abanicos y sombreros a los pasajeros antes de acceder al tren.
"Hay que hidratarse", dijo a AFP Mamone Outhaithany, una enfermera de 31 años, que, sombrero en la cabeza, bromeó que le será "muy práctico" para jugar a la popular petanca.
Más al norte, en Bélgica, esta semana podría ser "la más calurosa jamás registrada", con una temperatura media superior a 27°C, según David Dehenauw, del instituto meteorológico IRM.
Algunos trenes en horas punta fueron cancelados el lunes y el martes en este pequeño país, donde este tipo de transporte es muy utilizado, indicó la SNCB, la compañía nacional de ferrocarriles.
- Retransmisión del Mundial cancelada -
La ola de calor también golpea al resto de Europa, del Reino Unido, donde se decretó la muy poco común alerta roja por "calor extremo" miércoles y jueves en el sur del país, a los Balcanes, donde el termómetro podría alcanzar los 38ºC en Macedonia del Norte.
España enfrenta su segunda jornada de ola de calor con valores de "entre 5 y 10 grados superiores a los propios de esta época en general", según Rubén del Campo, portavoz de la agencia española de meteorología Aemet. La región del País Vasco, no acostumbrada a niveles tan altos, podría superar los 40ºC.
Las altas temperaturas ya obligaron a cancelar por precaución el domingo eventos como la transmisión en pantalla gigante del partido de fútbol España-Arabia Saudita en el centro de Madrid.
En Portugal, se decretó la alerta naranja el martes en tres distritos del interior, mientras que Países Bajos se encuentra en "código amarillo" con temperaturas de hasta 37ºC de aquí a finales de semana.
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