Agencias

La ONU dice que los ataques contra civiles en Birmania impiden la vuelta de los rohinyás

La ONU dice que los ataques contra civiles en Birmania impiden la vuelta de los rohinyás

Bangkok, 12 oct (EFE).- El jefe del equipo de investigadores de la ONU para los crímenes en Birmania (Myanmar), Nicholas Koumjian, dijo este lunes que los ataques contra civiles registrados en el oeste del país impiden el regreso de los rohinyá, una etnia de mayoría musulmana perseguida por Naipyidó, refugiados en Bangladés.

Hace dos semanas, al menos 50 personas murieron y otras 58 resultaron heridas, según datos de la ONU, durante el ataque aéreo contra un mercado en el estado de Rakáin, donde viven los rohinyá, atribuido al Ejército birmano según el rebelde Ejército Arakán, una guerrilla budista que también discrimina a la minoría musulmana.

"El Mecanismo (Independiente de Investigación para Birmania) investiga denuncias de crímenes internacionales muy graves que se están cometiendo actualmente en el estado de Rakáin por perpetradores de diferentes etnias, religiones y afiliaciones políticas", apuntó Koumjian, en un comunicado.

El jefe investigador del mecanismo de la ONU concluyó este lunes una visita oficial de seis días a Bangladés, a donde han huido desde principios de 2024 más de 154.000 rohinyás debido a la violencia ejercida contra ellos durante el conflicto entre el Ejército Arakán y el Ejército birmano, que tomó el poder mediante un golpe de Estado en 2021, según la ONU.

"Muchos rohingás compartieron conmigo sus experiencias recientes y traumáticas que los llevaron a buscar refugio en Bangladés, y estos testimonios son cruciales para avanzar en nuestras investigaciones", remarcó Koumjian.

Esta persecución se suma a la sufrida por los rohinyás durante la brutal campaña lanzada por el Ejército en agosto de 2017, por la que huyeron más de 720.000 miembros de esta étnica al país vecino.

Conforme a los datos de la ONU, más de 1,2 millones de rohinyás se encuentran en los campos de refugiados ubicados en el territorio bangladesí de Cox's Bazar, la mayor red de campamentos del mundo.

Koumjian remarcó la necesidad de "poner fin a la violencia contra la población civil" y que los responsables rindan cuentas ante la Justicia como "pasos cruciales para garantizar que las comunidades rohinyás puedan regresar a sus hogares de forma segura".

Este mecanismo de la ONU, creado en 2018, ha aportado material a la Corte Penal Internacional, a las autoridades de Argentina (que abrieron un proceso en 2024 en uso de la jurisdicción universal) o a la Corte Internacional de Justicia en los casos iniciados para investigar el posible genocidio contra el pueblo rohinyá. EFE

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