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La paridad global en la escolarización esconde aún obstáculos de género, alerta la Unesco

La paridad global en la escolarización esconde aún obstáculos de género, alerta la Unesco

París, 8 oct (EFE).- Pese a que se ha logrado virtualmente la paridad mundial en la escolarización desde preescolar hasta el segundo ciclo de secundaria, y pese a avances en frentes como la formación de las jóvenes embarazadas, las cifras globales opacan aún brechas de género importantes, alertó este jueves la Unesco.

En un informe titulado 'La igualdad de género en el acceso a la educación', publicado con motivo del Día Internacional de la Niña que se celebrará el próximo 11 de octubre, esta agencia de Naciones Unidas celebra que, entre el año 2000 y el 2024, la proporción de países con menos de 9 niñas por cada 10 niños matriculados cayó del 15 al 2 % en la educación primaria y del 18 % al 5 % en secundaria.

"Las niñas tienen más probabilidades de completar la educación primaria y secundaria a tiempo. Se enfrentan a la presión de abandonar la escuela y formar una familia, mientras que los niños pueden permitirse repetir cursos y terminar la escuela más tarde", detalla el informe.

En concreto, en 2024, el 11 % de los chicos -frente al 8 % de las chicas- en educación secundaria inferior tenían al menos dos años más de lo esperado para su curso.

Destacan los progresos hacia la paridad en la escolarización en países como Nepal, que entre 1990 y 2024 recortó en 33 puntos el porcentaje de distancia entre el número de niños y niñas que concluían el primer ciclo de secundaria. O Arabia Saudí, que redujo tres cuartos la brecha de género en las matriculaciones en educación terciaria en tan solo 15 años.

"En Costa Rica, la diferencia en la tasa de finalización de la educación secundaria superior a favor de las chicas se redujo de 12 a 7 puntos porcentuales en cinco años, a principios de la década de 2020", resalta también el informe en sentido contrario, con los varones peor posicionados que las mujeres en esta franja.

Las grandes medias, sin embargo, "pueden enmascarar" unas desigualdades aún muy grandes entre sexos que persisten las zonas rurales y en los hogares de bajos ingresos.

Por ejemplo, en Angola, por cada 100 chicos, solo 30 chicas de los hogares más pobres completaron la educación secundaria superior, mientras que entre los más ricos se da la paridad.

Y mientras que en las ciudades de la India hay paridad, en las zonas rurales de ese país, por cada 100 chicos, solo 59 chicas completaron la educación secundaria superior.

En la educación terciaria (formación universitaria y profesional o técnica superior), en 2024 había 88 hombres jóvenes por cada 100 mujeres jóvenes matriculadas, y la proporción de países con menos de 9 hombres jóvenes por cada 10 mujeres jóvenes matriculadas ha aumentado del 35 % al 61 %.

Pero en África subsahariana había 78 mujeres jóvenes por cada 100 hombres jóvenes matriculados.

Avances respecto a jóvenes casadas y embarazadas

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que tiene su sede en París, constata igualmente avances respecto al número de jóvenes casadas en la adolescencia (una cuestión que afecta severamente a la educación), que ha pasado del 25 % en el año 2000 al 18 % en 2025.

Pero el informe puntualiza que, en el África subsahariana, la tasa de mujeres que se casa antes de cumplir los 18 años es del 31 %.

En 2022, al menos 38 países africanos contaban con medidas para garantizar que las niñas pudieran reanudar su educación tras dar a luz, pero menos del 5 % de las niñas embarazadas o con hijos regresaban de manera efectiva a la escuela, debido a barreras como la falta de cuidado infantil, la pobreza y el estigma social.

Además, cuestiones como la distancia y la falta de privacidad y/o saneamiento adecuado afectan desproporcionadamente a las niñas.

El informe propone que las desigualdades de género se aborden con enfoques integrales, más que con intervenciones aisladas, como leyes para hacer la educación gratuita y obligatoria, que aumenta sustancialmente la permanencia en el sistema de enseñanza.

También menciona la opción de programas de subsidio y de transferencias monetarias condicionadas (como 'Bolsa Familia' en Brasil) y becas (como en Bangladesh o Pakistán), que han demostrado retrasar el matrimonio infantil e incrementar la asistencia escolar de las niñas.

Igualmente, se ha probado que las comidas gratuitas en las escuelas reducen la deserción escolar, y en zonas rurales de India, el impacto de los almuerzos escolares fue el doble de efectivo en niñas que en niños. EFE

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