La periodista y activista Khadija Amin: "Europa ha abandonado a las mujeres de Afganistán"
Madrid, 9 abr (EFE).- La activista afgana y presidenta de la asociación Esperanza de Libertad, Khadija Amin, denunció este jueves que la Unión Europea ha perdido el interés en las mujeres de Afganistán, principalmente con la guerra en Oriente Medio, y destacó que el "apartheid por razón de sexo" se recrudece en el país, principalmente contra las niñas.
"Europa no tiene ningún interés, ha abandonado a las mujeres de Afganistán", inistió la activista y periodista en una jornada en Madrid, en la sede de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), organizada por el Club de las 25 que dirige la abogada laboralista y exparlamentaria Cristina Almeida.
Allí se congregaron expertas en el ámbito jurídico y de los derechos humanos, así como refugiadas para visibilizar la situación que sufren las mujeres y niñas bajo el régimen talibán.
Amin contó que, hace unas semanas, fue junto a un grupo de activistas afganas a Bruselas para visibilizar nuevamente la pérdida de derechos de niñas y mujeres y para reclamar a la UE medidas políticas y diplomáticas efectivas.
Su sorpresa fue que no fueron recibidas por ninguna europarlamentaria y expresó su asombro por que escenificaran un acto con burkas sin que produjera ningún tipo de atención mediática.
"No están haciendo nada porque no les afecta a ellos", lamentó.
Tras ello, Amin incidió en que las niñas llevan casi 5 años bajo la prohibición de no poder cursar estudios tras sexto grado y denunció que cada año de escolarización perdido representa un fracaso futuro y colectivo.
Clases interactivas con ayuda internacional
Las niñas en Afganistán se desplazan a escuelas clandestinas para poder aprender cuestiones básicas como leer o escribir, algo que hace que su vida peligre, contó Amin.
Además, explicó que para acudir tienen que mentir y decir que van a "estudiar el Corán". Otras niñas y adolescentes se disfrazan o se hacen pasar por niños para poder estudiar o trabajar.
A pesar de ello, se mostró esperanzada porque en los últimos años, gracias a las nuevas tecnologías y a voluntarias internacionales, aumentaron las redes de ayuda a los estudios en Afganistán, con clases interactivas de mano de profesionales de la educación, aunque que para ella eso es "claramente insuficiente".
"Soy periodista gracias a esas clases", zanjó Amin y subrayó que las escuelas clandestinas ayudarán a esas niñas a tener un futuro mejor.
Penas irrisorias por maltrato
La periodista alertó también el aumento de los suicidios en niñas y adolescentes en Afganistán por los matrimonios forzados y la falta de apoyo de las familias, que las obligan a hacerlo.
Si las mujeres son maltratadas con palizas que provoquen la rotura de algún hueso, pueden denunciar en algunos casos, pero el marido será condenado solo con 15 días de cárcel, criticó.
Sin embargo, por maltratar a un camello las penas pueden alcanzar los cinco meses o más, lamentó la activista afgana, que explicó que existe todo "un sistema que protege a los hombres" que alegan, en su mayoría, que durante los años en los que hubo cierta democracia en Afganistán fueron "demasiadas" las libertades que se concedieron a las mujeres. EFE
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