Juan José Lahuerta
Madrid, 8 may (EFE).- Mikel Arteta, Luis Enrique Martínez, Unai Emery, Íñigo Pérez, Pere Romeu y Jonatan Giráldez. Seis nombres propios que explican una época. La vieja escuela española del banquillo ha tomado Europa con la naturalidad con la que antes exportaba futbolistas. Hoy manda desde la pizarra.
Los seis estarán en las cuatro finales continentales, un dominio casi absoluto que confirma algo que Europa lleva tiempo sospechando: el entrenador español se ha convertido en una denominación de origen del fútbol moderno. Solo el alemán Julian Schuster, en el Friburgo, y el austríaco Oliver Glasner, en el Crystal Palace, rompen una foto que huele inequívocamente a banquillo español.
La 'Champions' ofrecerá un duelo de escuela y personalidad entre Luis Enrique y Arteta en ese PSG-Arsenal que promete electricidad pura. En la Liga Europa, Unai Emery volverá a su territorio favorito al mando del Aston Villa frente al Friburgo. La Liga Conferencia tendrá aroma de Vallecas, con el Rayo de Íñigo Pérez en la búsqueda de una hazaña continental ante el Crystal Palace.
Y en la final de la Liga de Campeones femenina, el Barcelona y el Lyon cruzarán a Pere Romeu y Jonatan Giráldez, otra prueba de que el talento español también gobierna el fútbol europeo desde los banquillos de futbolistas de talla mundial.
La formación, clave del éxito
¿Cómo se ha llegado hasta esa situación? Aitor Karanka, actualmente director de desarrollo de la RFEF y entrenador con una dilatada experiencia (asistente en el Real Madrid, Middlesbrough, Nottingham Forest, Birmingham City y Maccabi Tel Aviv), explicó a EFE cuáles son las claves del éxito.
"Es fruto del trabajo bien hecho. La formación de los entrenadores españoles es fantástica. Se junta a la pasión que tenemos aquí. Cuando estás fuera, gusta cómo vivimos el fútbol. Se junta todo, cultura, formación, pasión y conocimiento", explicó.
Para Karanka, la evolución que ha vivido España en el mundo del fútbol en los últimos 30 años, también ha sido clave para generar unos técnicos que ahora brillan por todo el planeta. Desde la RFEF trabajan en ello y quien también fuera jugador del Athletic y del Real Madrid, tiene una teoría clara:
"La formación de todos los entrenadores en España es fantástica. Vino con un proceso de mejora de instalaciones, que hace 25 años no eran las mismas. Eso ayuda al trabajo del entrenador. Y hace 30 años había entrenadores extranjeros de los que se aprendió, como Cruyff, Capello, Hiddink o muchos sudamericanos. Esa mezcla explica que estemos ahora mismo en esta situación".
Luis Enrique, referencia
Que solo dos equipos sean españoles en las cuatro finales europeas no eclipsa el exitazo de los técnicos. Y, de todos los españoles, Luis Enrique aparece como la gran referencia. Por jerarquía, por currículo y por la dimensión del escenario que pisa. Ya sabe lo que es levantar dos Copas de Europa: una con aquel Barcelona exuberante del triplete y otra con el PSG el pasado curso.
Ahora persigue la tercera, y, de momento, ya comparte escalón con pioneros del banquillo español como José Villalonga, Miguel Muñoz y Vicente del Bosque. Si gana en Budapest, alcanzará a Pep Guardiola, el único técnico español que ha logrado tres Champions. Y no es un detalle menor.
Guardiola representa la sofisticación definitiva del entrenador español moderno: el hombre que convirtió una idea futbolística en patrimonio universal. Luis Enrique, menos dogmático y más volcánico, camina ahora hacia esa misma altura histórica.
Enfrente tendrá a otro técnico moldeado, en parte, por el ADN azulgrana. Porque el PSG-Arsenal también enfrenta dos maneras nacidas alrededor del ecosistema Barça. Arteta llegó a La Masía con 16 años, cuando aún era un adolescente. No debutó en el primer equipo, pero absorbió allí una cultura futbolística que todavía hoy asoma en su Arsenal: un equipo de posesión, presión y fe estética.
Luego vinieron el PSG, el Rangers, la Real Sociedad, el Everton y finalmente el Arsenal, el club que terminó convirtiéndose en su casa. Allí ha construido un proyecto que está a un paso de la mayor conquista posible: regalarle al Arsenal la primera Copa de Europa de su historia.
Emery, a por su quinto título
Unai Emery no está lejos de los títulos de Luis Enrique. No tiene dos del nivel de la Liga de Campeones, pero ya tiene en sus vitrinas cuatro de la Liga Europa (tres con el Sevilla en 2014, 2015 y 2016 y uno con el Villarreal en 2021). Al frente del Aston Villa, podría conseguir alargar su leyenda si gana su quinto trofeo al Friburgo.
Íñigo Pérez no necesita ganar para convertirse en héroe. Elevar al Rayo Vallecano hasta los altares de una competición continental es toda una gesta. Ya es un ídolo imborrable de un club de barrio que podría ganar la Liga Conferencia si supera al Crystal Palace en la final.
Y en el fútbol femenino, la final de la Liga de Campeones pondrá en el escaparate a otros dos nombres españoles: Pere Romeu y Jonatan Giráldez. El primero, está al frente del Barcelona; el segundo, del Lyon. Romeu sucedió a Giráldez en el club azulgrana y pelea por su primer título continental. Su 'maestro' ya ganó dos Ligas de Campeones, como Luis Enrique, y aspira a la tercera, como Guardiola.
Una locura de éxitos que cada temporada crecen. La pizarra española conquista el mundo. Y no es por casualidad: "El entrenador español se ha ganado ese cartel porque donde ha ido lo ha hecho bien", concluye Karanka. EFE
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