Agencias

La Policía desaloja un edificio de la universidad de Nantes ocupado por manifestantes

La Policía desaloja un edificio de la universidad de Nantes ocupado por manifestantes

París, 10 oct (EFE).– La Policía ha desalojado este sábado un edificio de la universidad de Nantes (noroeste de Francia) que estaba ocupado desde hace tres días por un grupo de manifestantes en apoyo a la revuelta de alumnos de instituto, en una operación saldada con cuatro detenciones.

En declaraciones al canal BFMTV, Carine Bernault, presidenta de la Universidad de Nantes, anunció que presentará una denuncia ante la Justicia por los destrozos constatados dentro del recinto.

"No sé quién estaba dentro de la universidad. Si nuestra denuncia lleva a que se identifique a las personas que han participado, podrá haber un proceso judicial", indicó Bernault, quien denunció un edificio "barricado" durante días al que el personal de la universidad no pudo tener acceso.

"Ha podido haber heridos, incluso muertos", advirtió la responsable, quien pidió de "no mezclar" lo ocurrido en su universidad con la movilización de los estudiantes de instituto.

Esta revuelta, iniciada a mediados de septiembre para exigir mejores condiciones de estudio, se ha saldado, de momento con más de 200 estudiantes de secundaria heridos, al igual que más de 800 policías y gendarmes.

Además, según los últimos datos difundidos, casi 6.800 personas han pasado bajo custodia policial (el 86 % de ellas menores de edad). Entre ellas, 2.300 han sido procesadas (de las que 547 han pasado a disposición judicial).

Las acusaciones mutuas de violencia entre manifestantes y policiales han marcado las movilizaciones.

En todo caso, la Inspección Nacional de la Policía Nacional (IGPN) abrió 24 investigaciones internas por sospechas de actuaciones extrarreglamentarias de ciertos agentes en las revueltas estudiantiles que comenzaron en Francia hace tres semanas.

Entre los casos de menores heridos más emblemáticos, figuran los de tres adolescentes: uno perdió una mano, otro la visión de un ojo y un tercero sufrió graves heridas en la boca y la mandíbula. Para evitar heridas de tal calibre, el Ministerio del Interior suspendió temporalmente el uso de granadas ensordecedoras contra los estudiantes.

Mientras, las autoridades policiales y el propio Gobierno han denunciado la agresividad de algunos manifestantes, a los que acusaron de lanzar adoquines, fuegos artificiales, morteros e incluso trozos de chimeneas contra los agentes.

A pesar de que el Ejecutivo francés prometió el jueves un refuerzo de 3.000 nuevos profesores, los sindicatos estudiantiles aseguraron que no se desmovilizarán y anunciaron una gran protesta para el 13 de octubre. EFE

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