La política de memoria histórica de Kiev vuelve a separar a Ucrania y Polonia
(Actualiza con aclaración del Ministerio de Exteriores de Ucrania)
Marcel Gascón
Kiev, 10 jun (EFE).- Las relaciones entre Ucrania y la vecina Polonia vuelven a estar en crisis por el motivo más recurrente de discordia de la historia reciente entre estos dos países unidos por la animadversión de y hacia Rusia: la política de memoria de Kiev sobre la II Guerra Mundial.
El movimiento que ha reactivado este volcán siempre latente tuvo lugar en mayo cuando el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, añadió al nombre de una unidad de las fuerzas especiales ucranianas la coletilla de "Héroes del UPA", siglas en el idioma nacional del Ejército Insurgente Ucraniano, responsable de la liquidación de hasta 100.000 polacos que vivían en zonas reclamadas como ucranianas por esta guerrilla nacionalista.
"Es precisamente a nivel de fuerzas especiales donde hemos tenido una mejor cooperación", dice a EFE para ilustrar el impacto que puede tener el incidente el exembajador de Polonia en Kiev Bartosz Cichocki, que se quedó en la capital ucraniana durante el asedio ruso en los primeros días de la guerra cuando prácticamente todo el cuerpo diplomático se había marchado.
"Invertimos mucho dinero, muchos esfuerzos en entrenamiento", dice el diplomático, que cree que será muy difícil que se mantenga la cooperación militar como hasta ahora por un incidente que ha provocado indignación en Polonia.
Por su lucha contra los ocupantes soviéticos y nazis, con los que el grupo se alió en cierta fase de la guerra, los combatientes del UPA son venerados como héroes de la independencia nacional en el discurso hoy hegemónico en Ucrania, donde las banderas rojinegras de la formación se han hecho enormemente populares en medio de la actual invasión rusa.
El Gobierno polaco del primer ministro proeuropeo y centrista Donald Tusk pidió a Kiev que reconsiderara la decisión de homenajear al UPA con el cambio de nombre de una unidad militar. Más duro ha sido el presidente, Karol Nawrocki, nacionalista y de derechas, que anunció su intención de retirar a Zelenski las condecoraciones que ha recibido del Estado polaco.
Pero el enfado en el país va más allá de la clase dirigente.
"Me temo que cualquier Gobierno en Polonia pagará durante años un alto precio por defender el ingreso de Ucrania en la UE y la OTAN", dice el exembajador Cichocki, que considera que la gravedad de los homenajes que Kiev está rindiendo a figuras responsables o asociadas con crímenes de guerra y de "limpieza étnica" durante la II Guerra Mundial debería tener repercusión también en Europa y Estados Unidos.
"Que un Estado glorifique a asesinos en masa o colaboradores de la Alemania nazi no es una cuestión meramente bilateral", declara el diplomático, que piensa que lo ocurrido pone en cuestión la identidad europea y occidental de Ucrania.
Un "factor de movilización"
"En medio de esta guerra existencial, los ucranianos no podemos renunciar a ningún factor de movilización", dice a EFE desde el otro lado de la polémica un informático ucraniano que sirve en el Ejército y pide ser identificado únicamente como Yaroslav, aludiendo a la lógica que a su juicio explica la perspectiva nacionalista de la política de memoria adoptada por Zelenski.
Una de las justificaciones que se ha dado desde Ucrania a la decisión del presidente de dar el nombre del UPA a una unidad es que los mismos soldados lo habían pedido. "No es fácil decir que no a quien lo está sacrificando todo por los demás", afirma el informático-soldado, que ve imposible que el presidente rectifique y retire, como piden los polacos, la mención al UPA del nombre de la formación.
El exembajador Cichocki dice sobre este tipo de argumentos que Ucrania tiene en estos momentos multitud de héroes contemporáneos entre los que elegir y no necesita acudir a figuras con las manos manchadas de sangre.
Para intentar calmar los ánimos, el exespía y actual jefe de gabinete de Zelenski, Kirilo Budánov, viajó a finales de la semana pasada sin apenas publicidad a Polonia para negociar sobre la cuestión con Varsovia.
Desde entonces se ha anunciado el comienzo de nuevos trabajos para localizar y exhumar en el oeste de Ucrania fosas de víctimas polacas del UPA. Estas exhumaciones comenzaron el año pasado tras décadas de negativas ucranianas a las peticiones de Varsovia en este sentido y son, según el exembajador Cichocki, una prueba clara de los progresos que Ucrania a la hora de asumir su pasado.
Pero también se ha sabido que el presidente ucraniano hizo escala en Chisinau, la capital de Moldavia, y no en el aeropuerto polaco de Rzeszów, como ha sido habitual desde el comienzo de la guerra por la suspensión dentro de Ucrania por la guerra de los vuelos civiles.
La oficina presidencial ucraniana no respondió a una pregunta de EFE sobre la posible relación entre este hecho y las tensiones con Polonia a cuenta de la memoria histórica.
El portavoz de Exteriores ucraniano, Gueorgui Tiji, sí negó este miércoles cualquier motivación política a la última elección de Zelenski para hacer escala. EFE
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