La presencia de pumas reduce las colisiones de vehículos con ciervos (estudio)
Washington, Estados Unidos, 5 Ago 2026 (AFP) -
Un estudio estadounidense publicado el miércoles concluyó que la presencia de pumas reduce los accidentes entre ciervos y vehículos, un hallazgo que, según sus autores, aporta un nuevo argumento a favor de los beneficios que estos grandes depredadores generan a la sociedad.
Esta disminución del riesgo para las personas no se debe principalmente a que los pumas controlen la población de ciervos mediante la caza. El factor determinante es el temor que los pumas generan, que lleva a los ciervos a evitar las carreteras y las zonas habitadas, así como a limitar su actividad nocturna.
La investigación, publicada en Current Biology, encontró que en la poco poblada península Olympic, en el estado de Washington (noroeste), las colisiones entre vehículos y ciervos cayeron hasta un 76% en las zonas con mayor actividad de pumas.
Justin Suraci, autor principal del estudio, lamentó que este aporte no se cuantifique económicamente, a diferencia de las pérdidas asociadas a los ataques de lobos al ganado.
"Si no asignamos un valor económico a estos servicios, o si no los explicamos, no se reconocen", dijo a la AFP el investigador de Conservation Science Partners, una asociación medioambiental de California.
Los autores analizaron las montañas Olympic, donde subsiste una importante población de pumas, mientras que en gran parte del este del país desaparecieron por la caza y la destrucción de su hábitat.
Primero determinaron que en las zonas donde los pumas estaban muy presentes los ciervos eran más activos durante el día y en las áreas silvestres, pero estaban menos presentes cerca de las carreteras.
Al cruzar esos datos con los registros de tránsito, comprobaron una marcada caída de los accidentes con estos animales herbívoros.
Suraci dijo que aún no es viable trabajar a la inversa y estimar cuántas muertes, lesiones y daños económicos han evitado estos felinos. "Pero (la cifra) sería sustancialmente mayor si todos los pumas desaparecieran" de esa península, destacó.
Mark Elbroch, coautor del estudio, recordó que más de 1.000 pumas son abatidos cada año en el oeste del país tras ataques al ganado. "Este tipo de investigación ayuda a que la gente quiera vivir cerca de los pumas", sostuvo.
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