Iñaki Dufour
Madrid, 6 sep (EFE).- Dos goles en 135 segundos del Athletic Club en el inicio del segundo tiempo repusieron en evidencia al Atlético de Madrid como visitante, reincidente cada vez que sale fuera del Metropolitano y con un dato para la alerta camino de su estreno en esta edición de la Liga de Campeones contra el Liverpool en Anfield: 18 victorias, 12 empates y 20 derrotas en sus últimas 50 salidas.
Es un problema evidente en los últimos tiempos en el equipo rojiblanco, tan insistente en su fortaleza como local como vulnerable en sus desplazamientos, en una secuencia repetitiva, que vuelve a vislumbrar con tan solo cuatro partidos en esta temporada, siete de doce puntos y la primera derrota del curso, sufrida en San Mamés (3-0) justo una semana después de la convicción que demostró con un triunfo claro en Sevilla (1-3).
El Atlético debe corregirse lejos de su estadio. Aún está en proceso de composición e identidad para esta nueva campaña entre todas las vicisitudes del verano, entre la limitada y escasa pretemporada de muchos de su mundialistas; el caso Julián Alvarez, tras su frustrado traspaso al Barcelona; la preparación tardía de Cristian 'Cuti' Romero; la lesión muscular de Alexander Sorloth o la llegada a última hora de Jonathan David, pero nada de ello vale como excusa, doblegado por sus propios deméritos en dos acciones parecidas en Bilbao. Ya en los instantes finales encajó el 3-0.
Porque no es de ahora, simplemente, el rendimiento defectuoso lejos de su campo. Es tan extendido en los últimos tiempos, con tantos puntos en común en tantos partidos, que supone una alerta ya conocida, pero irresoluble demasiadas veces, con los matices de cada uno de los encuentros. Por ejemplo, el primer tiempo del Atlético en Bilbao fue bueno. Todo se escapó a la vuelta del descanso.
Los números son descriptivos: solo ha ganado 18 de sus 50 partidos más recientes como visitante entre todas las competiciones. Es sólo un 36 por ciento. Son menos triunfos que derrotas, con 20 (un 40 por ciento) en ese tramo. También hubo doce empates. Si se computara todo como la puntuación de una liga, significaría que ha sumado nada más 66 de los 150 puntos disputados como foráneo en ese cálculo. Un 44 por ciento.
Esta temporada ha perdido en una de sus dos salidas; la pasada, en 2025-26, en 14 de las 31 (11 victorias y 8 empates); y, en los últimos 17 choques fuera de casa de 2024-25, cayó en seis de ellos, con siete triunfos y cuatro igualadas.
Se quedó sin marcar gol en once de los 50. Y sostuvo su portería a cero solo en 14 de ellos, que representan un porcentaje bajísimo para el Atlético de Simeone: es un 28 por ciento
Dentro de todos esos registros, ha marcado tan solo cuatro goles más de los que ha encajado en esas 50 visitas, con 78 tantos a favor y 74 en contra. La pasada temporada, con 33 choques lejos de su estadio, recibió cinco goles más (53) de los que marcó (48). En la cita final de 2025–26 recibió un 5-1 en Villarreal. Ahora fue un 3-0 en Bilbao. Y, junto al 1-3 en Sevilla, ha encajado nueve goles en sus tres salidas más recientes en LaLiga EA Sports.
Y asoma Anfield, el próximo miércoles. La Liga de Campeones incide también en ese aspecto. Incluso lo empeora: el Atlético ha ganado tan solo diez de sus últimos treinta compromisos fuera de casa en la máxima competición continental, con cinco empates y, sobre todo, 15 derrotas; una de ellas, por 3-2, hace un año en el mismo escenario al que acude ahora, con un cabezazo decisivo de Virgil Van Dijk en el tiempo añadido y a balón parado.
La temporada pasada en la máxima competición europea, cuando llegó hasta las semifinales, apenas ganó dos de sus ocho salidas, con cuatro derrotas. Ya hay una alerta encendida en el Atlético camino de Liverpool, con las bajas de Alexander Sorloth, por lesión, y Arnau Ortiz, por sanción. EFE
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