La reforma electoral de Meloni supera una primera votación antes de su aprobación final
Roma, 6 oct (EFE).- La reforma electoral propuesta por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, clave para regular las próximas elecciones generales, superó este martes una primera votación en la Cámara de los Diputados, allanando la vía a su aprobación definitiva, prevista para el próximo jueves.
La Cámara Baja aceptó con 226 votos a favor y 147 en contra el primer artículo de este proyecto de ley.
El Gobierno había planteado esta votación como una cuestión de confianza, estratagema recurrente en el Parlamento italiano con la que se acelera la tramitación de leyes al impedir las enmiendas y se evitan eventuales sufragios díscolos al ser una votación por llamamiento de cada uno de los diputados.
La decisión de 'blindar' la votación de este primer artículo -en las próximas horas se votarán otros dos- se debe a que es uno de los más controvertidos de la ley, pues reintroduce unas papeletas electorales con líderes bloqueados y el resto de candidatos sujetos a la preferencia del elector.
Esta propuesta soliviantó en su momento a los socios de coalición de Meloni, la conservadora Forza Italia de Antonio Tajani y la ultra Liga de Matteo Salvini, contrario al sistema de "preferencias".
Tanto que el pasado julio, durante su tramitación en el Senado, el Gobierno llegó a perder por un voto su mayoría de escaños porque algunos senadores de su bancada, a modo de aviso, votaron en contra del texto amparados en la votación secreta.
Hoy se ha evitado ese riesgo, aunque volverá a plantearse el jueves ya que está previsto que toda la reforma se vote de forma integral y definitiva en la Cámara de los Diputados.
La reforma electoral, que una vez aprobada regulará las elecciones generales del próximo año, ha sido bautizada como 'Stabilicum' porque su objetivo declarado es dar mayor estabilidad al sistema político fomentando la conformación de mayorías sólidas.
Para ello, su principal novedad es la introducción de un premio en escaños -70 en la Cámara Baja y 35 en el Senado- para la coalición que logre el 42 % de los votos.
El texto ha recibido el rechazo frontal del bloque opositor de centroizquierda, formado por el Partido Demócrata (PD), el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y Alianza Verde e Izquierdas (AVS), entre otros.
Además de denunciar los presuntos visos de "inconstitucionalidad" de la norma, la oposición ha criticado la decisión del Gobierno de plantear la votación como una cuestión de confianza.
El diputado del PD Federico Fornaro ha calificado la estrategia de "indigna" y "tortazo al Parlamento", tratándose de una norma de tal calado, y ha afirmado que Meloni "tiene miedo de la resistencia" de su mayoría, al imponer el voto a mano alzada. EFE
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