París, 13 abr (EFE).- La renovación del contrato de Ousmane Dembélé, que expira en dos años, depende de dos factores esenciales: los éxitos europeos y su elevado salario.
Según publica este lunes el diario L'Équipe, la dirección del club ha decidido aparcar la negociación hasta el final de temporada y esperar a los resultados finales, sobre todo en la Liga de Campeones.
A diferencia de otros casos, como los del portugués Joao Neves o el ecuatoriano William Pacho, cuyo contrato expira en un año, el del Balón de Oro es menos urgente y más espinoso.
El problema reside en su salario, el más alto de la plantilla, 1,5 millones al mes, lo que desestabiliza algo la política de homogeneidad salarial que en los últimos años quiere imponer la dirección, tras los años de las grandes estrellas que acabaron con la salida hace dos cursos de Kylian Mbappé.
Dembélé aparece como el último vestigio de aquellas temporadas y a sus 28 años plantea el desafío de saber si vale la pena apostar fuerte por él de cara al futuro, sobre todo tras una temporada en la que las lesiones le han obligado a perderse muchos periodos.
Si el equipo no alcanzara la final de la Liga de Campeones, la idea de que esta plantilla necesita un nuevo impulso podría perjudicar la posición negociadora del ex jugador del Barcelona.
Por el contrario, si en los cuatro potenciales partidos que tiene por delante Dembélé se mostrara tan decisivo como lo fue el año pasado, la apuesta por el jugador podría redoblarse y su renovación sería más evidente.
El propio futbolista la dio por hecha hace unas semanas cuando dio por hecha la prolongación de su contrato, aunque puntualizó: "No depende de mi".
El presidente, Nasser El Khalaefi, no ha querido referirse al caso de su delantero, pero fue tajante en enero pasado cuando afirmó que "hay un rumbo salarial" y "el equipo y el club son lo más importante", lo que cerraba la puerta a eventuales dispendios.
Una consigna a la que puede escapar el técnico, Luis Enrique, que negocia una revalorización salarial que puede convertirle en uno de los mejor pagados del mundo.
Algo que sabe el entorno de Dembélé, que puede usar ese argumento para presionar a la dirección sobre sus pretensiones salariales.
En caso de falta de acuerdo, el ex del Barcelona cuenta con buenas oportunidades de fichar por clubes de Inglaterra y el Golfo Pérsico.
Según L'Équipe, el futbolista cuenta con jugosas ofertas procedentes de clubes de la península arábiga y es una opción que no descartan. EFE
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