La Roma que fascinó a Turner, su obra más valiosa, llega por primera vez a la Città Eterna
Claudia Sacristán
Roma, 29 sep (EFE).- Barcos surcando el río Tíber a su paso por el barrio romano de Testaccio, campesinos a la sombra de los pinos y una paz bucólica donde hoy miles de turistas se agolpan con sus teléfonos móviles para conseguir la mejor panorámica de la capital italiana.
Así era la Ciudad Eterna en 1828 y así la inmortalizó el británico J.M.W.Turner en 'Roma, desde el monte Aventino', que llega a Roma por primera vez casi dos siglos después de su creación y tras convertirse en 2014 en la obra más cara del artista vendida en una subasta.
Sotheby's exhibe desde este martes y durante solo tres días en el Palazzo Rondinini de la capital italiana esta pintura, como primera parada de una gira internacional antes de ser subastada de nuevo el próximo 9 de diciembre en Londres, con una estimación de salida de 50 millones de libras (unos 58 millones de euros).
Turner (1775-1851) retrató una Roma completamente distinta a la actual.
Desde la elevación del Aventino, una de las siete colinas de Roma, la mirada del artista abarca desde el antiguo puerto fluvial de Ripa Grande hasta la cúpula de la basílica de San Pedro del Vaticano, pasando por algunas de las siluetas de las iglesias más significativas del horizonte romano.
Para Julian Gascoigne, especialista de la casa de subastas, Turner encontró en la capital italiana "una sensación": "Se inspiró en la arquitectura, la atmósfera y las ruinas de la antigüedad, pero también en la luz, el color y el calor de la ciudad", explicó a EFE.
"Es un cuadro extraordinariamente moderno de una ciudad extraordinariamente antigua (...) Tenemos el pasado y el presente combinados en un solo lienzo", aseguró por su parte el presidente de Sotheby's Europa, Mario Tavella.
Aunque comenzó a perfilar el lienzo en Roma a partir de las decenas de bocetos que reunió durante su segunda visita a la ciudad en 1828, la pintura no quedó terminada en suelo italiano, sino que se completó años más tarde en su taller de Londres.
Un estado de conservación intacto
El óleo fue un encargo directo de uno de sus grandes mecenas, el coleccionista escocés Hugh Andrew Johnstone Munro de Novar, heredero de la fortuna amasada en la India por su tío, el general Hector Munro.
En sus casi dos siglos de historia, la pintura nunca ha sido restaurada. Permanece sobre su lienzo original, sin reentelar, conserva su marco de época y mantiene incluso las marcas de la espátula del pintor, sus huellas dactilares en los bordes y algunos hilos de su pincel atrapados en la pintura seca.
"Esta es una de las dos únicas pinturas de Turner que permanece sin reentelar y en su estado original", destaca Gascoigne, subrayando que las técnicas de un artista que presagió al impresionismo y al expresionismo abstracto "se conservan aquí mejor que en cualquier otra de sus obras".
Turner fue una inspiración directa para los impresionistas del siglo XIX y un claro precursor del expresionismo abstracto del siglo XX, a pesar de que renunció a fundar una escuela que siguiera su estilo y ni siquiera aceptó discípulos.
Una joya de récord
El lienzo es una pieza de récord que solo ha cambiado de manos en dos ocasiones en sus casi dos siglos de existencia y que marcó un hito en cada una de sus ventas.
En 1878 alcanzó las 6.142 libras en la célebre subasta del patrimonio de Munro, el precio más alto de aquella puja, y en 2014 superó los 30 millones de libras en Sotheby's, estableciendo el récord absoluto en subasta para una obra de Turner.
De cara a la próxima puja, prevista para diciembre, Mario Tavella prevé un fuerte interés por parte de coleccionistas internacionales y reconoce que, aunque pueda ir en contra de los intereses de una casa de subastas, no le importaría que la obra acabara en manos de un museo.
Tras su breve paso por Roma, el lienzo viajará a las galerías de Sotheby's en Hong Kong y Nueva York antes de colgarse en las paredes de New Bond Street, en Londres, donde saldrá a subasta el 9 de diciembre. EFE
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