La SNCF señala que los sistemas de seguridad no son los mismos en España y Francia
París, 6 nov (EFE).- El presidente de la compañía francesa SNCF, Jean Castex, dijo este viernes que antes de sacar consecuencias del accidente ferroviario de España el miércoles de la semana pasada habrá que conocer las causas precisas, y en cualquier caso señaló que en Francia los sistemas de seguridad no son los mismos.
Castex, que participaba en la inauguración de los nuevos trenes de alta velocidad (TGV) de Alstom en la línea París-Marsella, recordó en declaraciones a la prensa que la Sociedad Nacional de Ferrocarriles de Francia (SNCF) es también operador de trenes en España, con la marca Ouigo, y que el siniestro de Urda, en Toledo, les había "afectado mucho" porque hubo "muchas víctimas", en referencia a los 69 muertos y al centenar de heridos.
Preguntado por EFE sobre si van a modificar los protocolos de seguridad en Francia a partir del accidente de Urda, respondió que en primer lugar "tenemos que conocer las causas precisas".
El antiguo primer ministro francés, que dijo que están siguiendo la investigación en España, afirmó que "está descartado sacar enseñanzas sistémicas de informaciones parciales".
Pero también señaló que en Francia los "sistemas de seguridad no son los mismos" que en España, como lo ha señalado el responsable de su filial SNCF Réseaux, que es la encargada de gestionar la red ferroviaria, equivalente a Adif en España.
"La movilización por la seguridad de nuestros viajeros, y por tanto las inversiones en la red son verdaderamente la gran prioridad del grupo SNCF", insistió Castex.
Precisamente sobre esa cuestión también se pronunció el ministro francés de Transportes, Philippe Tabarot, que había acudido a la ceremonia de inauguración del llamado TGV Nueva Generación, y que confirmó que la semana próxima firmará un nuevo contrato con SNCF Réseaux para aumentar en un 50 % las inversiones en las infraestructuras.
En concreto, eso significará que se dedicarán 1.500 millones de euros más cada año, con lo que a partir de 2028 se dedicarán 4.500 millones anuales para renovar y modernizar la red.
Tabarot, que aludió al accidente de Urda, reconoció que inaugurar una vía o cambiar el balasto o las catenarias es menos espectacular que inaugurar un tren como el TGV Nueva Generación, "pero es indispensable para la seguridad ferroviaria". EFE
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