La transición justa gana peso en la agenda climática, dice experto tras la reunión de Bonn
Redacción Medioambiente, 21 jun (EFE).- Javier Dávalos, experto en política climática y participante en la reciente Conferencia del Clima de Bonn, asegura que el concepto de transición justa ha ido creciendo en importancia en las negociaciones y que, aunque los progresos logrados en la ciudad alemana pueden parecer pocos, hay que mantener "un optimismo realista" ante la COP31 de noviembre.
Dávalos, ecuatoriano, es miembro para América Latina de The Climate Reality Project, la organización fundada por Al Gore para advertir sobre el cambio climático.
"Además de la meta del 35% de electrificación para el 2035, el tema clave abordado en Bonn es la configuración del nuevo Mecanismo para una Transición Justa aprobado en la COP30 de Belém, un arreglo institucional que contemple la justicia local e internacional en materia de cooperación", explicó a EFE tras la conferencia.
"El tema de la transición justa ha ido creciendo en importancia en las negociaciones, con un trabajo centrado en diálogos", señaló. "Estamos en el quinto, para compartir experiencias sobre cómo salir de los combustibles fósiles, pero atendiendo a la protección de los ecosistemas y los derechos de trabajadores, comunidades y grupos vulnerables como jóvenes, mujeres, indígenas y campesinos".
La transición hacia las energías limpias "se está produciendo" y pronto llegará, cree, "el declive de los de los combustibles fósiles, tan necesario para los objetivos del Acuerdo de París".
Más allá de las NDCs
Dávalos, ex director de Derechos Humanos en el Ministerio de Justicia de Ecuador, subrayó que todos los países deben cumplir los planes climáticos de sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs), "pero definitivamente hay que ir más allá".
"Los compromisos actuales no son suficientes para contar con un clima seguro por debajo de los 1,5 grados que plantea París", indicó.
La Conferencia de Santa Marta, en abril, fue a su juicio fundamental porque unos 60 estados discutieron "no si los combustibles fósiles deben ser mencionados, sino cómo hacer que las economías dejen de depender de ellos".
Pero la esperanza de que los fósiles se mencionen en el acuerdo final de la COP31 de noviembre se mantiene y Dávalos dijo que una hoja de ruta se está promoviendo como un documento técnico elaborado desde la presidencia brasileña de la COP 30, con procesos participativos de la sociedad civil.
"Es un documento que esperamos sea aprobado en la COP31. Empezaron las discusiones en Bonn alrededor de un borrador", dijo.
"Algo que he aprendido", comentó, "es que las negociaciones climáticas han logrado dar pasos interesantes en el corto plazo, pero que son procesos de larga duración".
"Lo que quiero decir es que no vemos decisiones que generen un optimismo en cada momento de las COP, pero si analizamos lo sucedido a partir del Acuerdo de París y el Convenio Marco de Naciones Unidas, los niveles que se habían previsto de calentamiento y de cambio climático son bastante menores. Eso nos debe dar optimismo", señaló.
Respecto a la financiación, Dávalos afirmó que "sin los recursos necesarios, son imposibles los procesos urgentes y además costosos para hacer una transición energética justa".
"Ahora bien", añadió, "la demanda desde las comunidades y países en desarrollo es que el financiamiento cumpla con el mandato del Convenio Marco de Naciones Unidas firmado hace ya más de 30 años, que reconoce una deuda histórica de los países que más han emitido y que han logrado altos niveles de desarrollo a partir de la industrialización".
La fuente financiera principal, consideró, deben ser los canales públicos establecidos, como el Fondo Verde del Clima, y a partir pueden buscarse "fondos adicionales de la empresa privada".
Los contribuyentes, afirmó, están preparados para que una parte de sus impuestos se dediquen a la acción climática.
"Sin lugar a dudas. Estamos asistiendo en Europa a las olas de calor, vivimos episodios como la dana de Valencia y en regiones como Latinoamética las afectaciones también son enormes. La gente tiene conciencia sobre la necesidad de tomar acciones, más allá de esta ola de negacionismo que gobiernos de extrema derecha impulsan en todo el planeta", indicó.
Este negacionismo y la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sugieren que el multilateralismo vive "un momento muy crítico"
"Pero afortunadamente otros países no han seguido ese ejemplo y, pese a los obstáculos, el sistema se siente fuerte y avanzando", aseguró.
En noviembre, cuando se cierre la COP31, Dávalos se sentirá satisfecho si se dispone de un mecanismo de transición justa "con tres elementos clave: capacidad de movilizar financiamiento, generación de procesos de cooperación internacional para una transición justa en el norte y el sur y la toma en cuenta de los derechos de las personas y la salud de los ecosistemas".
Gas y Latinoamérica
Sobre la labor de Climate Reality Project en Latinoamérica, el experto menciona entre sus actuales retos "evitar que la transición energética incluya proyectos de gas".
"Sabemos que el gas fósil también es una energía contaminante, considerado energía de transición por algunos gobiernos. Queremos evitar que nuestra región se vea anclada en infraestructuras fósiles que no significan una transición energética verdadera. Podemos pasar directamente a las energías limpias, como la eólica y la solar, siguiendo el ejemplo de países como España", dijo. EFE
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