Agencias

La UE debe endurecer postura comercial frente a China, según asesor de Gobierno neerlandés

La UE debe endurecer postura comercial frente a China, según asesor de Gobierno neerlandés

La Haya, 27 ago (EFE).- Europa debe adoptar medidas comerciales más duras frente a China, aunque provoquen represalias y costes económicos a corto plazo, si quiere evitar la desaparición de sectores industriales y reducir su dependencia de Pekín y Washington, advirtió este jueves uno de los principales órganos asesores del Gobierno neerlandés.

El Consejo Científico para la Política Gubernamental (WRR), organismo independiente que asesora al Gobierno y Parlamento de Países Bajos sobre cuestiones estratégicas, alerta de que la política europea centrada en impulsar la innovación ya no es suficiente, dado que las grandes potencias usan cada vez más las relaciones económicas como instrumento de presión geopolítica.

En su informe, el organismo identifica dos problemas principales para Europa: su retraso en la carrera tecnológica frente a Estados Unidos y China, y los crecientes desequilibrios del comercio internacional.

Según el WRR, la Unión Europea (UE) es especialmente vulnerable porque tiene dependencias esenciales de las dos mayores economías mundiales que no son correspondidas en la misma medida, y lejos de disminuir, esas dependencias siguen aumentando pese a la preocupación política por la autonomía económica europea.

Según los datos recogidos en el informe, las empresas chinas reciben entre 3 y 8 veces más apoyo público que las compañías de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras que el yuan estaría infravalorado entre un 12 % y más de un 30 %, y la demanda interna es relativamente baja dados los bajos salarios y nivel de ahorro.

Esta combinación permite que numerosos productos chinos sean más de un 30 % más baratos que sus equivalentes europeos, una diferencia que, según el WRR, hace prácticamente imposible que muchas compañías de la UE puedan competir solo con mejoras en innovación y productividad.

El informe insta a la UE a considerar todas las opciones, incluidos nuevos aranceles a productos chinos o mecanismos que obliguen a los fabricantes del país asiático a demostrar que sus mercancías no se benefician de ayudas estatales consideradas desleales.

La recomendación supone un cambio significativo para Países Bajos, una economía muy orientada al comercio internacional que tradicionalmente ha defendido mercados abiertos y un sistema comercial basado en las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El WRR considera que ese modelo está perdiendo fuerza ante una economía mundial cada vez más fragmentada. "El mundo tal y como lo conocíamos ya no existe", resume el organismo, que pide reconsiderar posiciones tradicionales sobre comercio, política industrial y el papel del Estado en la economía.

El propio organismo reconoce que una respuesta europea podría provocar aumentos de precios y represalias de socios comerciales, puesto que China podría, por ejemplo, restringir el acceso a materias primas importantes o imponer obstáculos a productos y empresas europeas.

Pero el argumento central del informe es que no actuar también tiene un coste, puesto que, señala, mantener la postura actual podría aumentar las dependencias de Europa, acelerar la pérdida de capacidad industrial y dejar al continente más expuesto a futuras crisis comerciales o al uso de esas dependencias como instrumento de presión política.

Aunque el informe está dirigido formalmente al Gobierno neerlandés, admite que gran parte de las medidas propuestas solo serían efectivas a escala de la Unión Europea. EFE

ir/ahg/alf