La UE se atasca en su negociación presupuestaria y busca más blindaje comercial ante China
Bruselas, 15 oct (EFE).- Los líderes de la Unión Europea se atascaron este jueves en sus negociaciones para el próximo marco presupuestario comunitario, durante la primera jornada de una cumbre en la que también reclamaron blindarse más ante la creciente competencia comercial con China y contar con más medidas para contener los precios energéticos.
La compleja negociación del próximo marco financiero
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE estuvieron enfrascados durante cuatro horas en un debate sobre el futuro Marco Financiero Plurianual (MFP) del bloque para 2028-2034, en las que quedaron patentes las profundas diferencias entre los socios comunitarios, lo que, según confesaron varios de los líderes a su llegada a la cita, complica que el pacto se pueda cerrar antes de fin de 2026 como se había previsto inicialmente.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, asumirá a partir de ahora la batuta de las negociaciones del nuevo presupuesto de la UE y trabajará en potenciales nuevas fuentes de ingresos de las cuentas comunes para intentar lograr un acuerdo entre los Veintisiete antes de que acabe el año a pesar de que las posiciones siguen muy divididas.
La propuesta presentada recientemente por Irlanda -con un recorte del 8 % frente a la propuesta original de la Comisión Europea- no ha contentado ni al grupo que lidera Alemania, a favor de fuertes recortes, ni a la veintena de países que reclama mantener los fondos agrícolas y regionales, entre ellos España o Italia.
Costa será el encargado de encontrar ahora vías de salida, sobre todo teniendo en cuenta el calendario electoral europeo, con comicios no solo en España este año sino también en Francia, Italia, Polonia o Finlandia y que "por supuesto está en mente" de los líderes, según reconocen fuentes comunitarias.
Avances para "reequilibrar" el comercio con China
Otra parte importante de la agenda de hoy se dedicó a cómo mantener abierta la vía de comunicación con Pekín y seguir avanzando en la reducción del déficit comercial creciente con el gigante asiático, ante lo que Bruselas ve como una agresiva política de sobrecapacidad, concentración de las cadenas de suministro y otras prácticas desleales que han llevado a la industria europea a una situación límite.
Todo ello tras el acuerdo alcanzado la semana pasada con la segunda economía mundial, que incluye reducir los aranceles que aplica al aceite de oliva, calzado o piezas de coches procedentes de la Unión Europea, así como recortar a 350.000 unidades las exportaciones de vehículos híbridos e híbridos enchufables, una cifra que se incrementará de forma gradual.
Aunque los líderes celebraron estos avances, consideran que no son suficientes y pidieron al Ejecutivo comunitario el desarrollo de nuevos instrumentos de defensa comercial, así como hacer un uso más adecuado de los ya existentes.
Alemania y Francia lideran este endurecimiento de la postura comercial ante Pekín, solicitando mecanismos extraordinarios que permitan, en casos extremos, restringir el acceso al mercado único, y que serán debatidos en profundidad en otra cita de líderes a finales de diciembre.
Más medidas para contener los precios energéticos
Los líderes de los Veintisiete también abordaron hoy el encarecimiento de los precios energéticos derivado de la ofensiva estadounidense contra Irán.
Los mandatarios "respaldaron las medidas propuestas por la Comisión", como retrasar un año ciertas obligaciones del reglamento de metano, prorrogar el marco temporal de ayudas estatales para los sectores industriales más expuestos, buscar fórmulas para optimizar la capacidad y la eficiencia de las refinerías de la UE y diseñar herramientas para agrupar demanda de energía.
Pero también reclamaron más "más medidas a corto plazo", más allá de las ya planteadas por el Ejecutivo comunitario, y abordaron también la reforma, en curso, del sistema de comercio de emisiones de CO2, el llamado ETS, según fuentes comunitarias.
"Algunos líderes plantearon la necesidad de examinar el diseño del mercado eléctrico", añadieron fuentes europeas.
En todo caso, y más allá del actual contexto de carestía y volatilidad de los combustibles fósiles por el bloqueo del estrecho de Ormuz, los Veintisiete subrayaron que "los objetivos de la UE a largo plazo se mantienen sin cambios: transición energética y autonomía estratégica, con la necesidad de diversificar y desarrollar fuentes de energía propias". EFE
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