La UE y China se preparan para una jornada de negociaciones comerciales de alto nivel
Bruselas/Pekín, 28 jun (EFE).- El comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic, y el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, se han dado cita este lunes para tantear el futuro de sus relaciones comerciales después de que el bloque comunitario abriera la puerta a intensificar el uso de sus instrumentos de política comercial para proteger a la industria europea de la competencia china.
Ambos socios mantendrán reuniones durante toda la jornada, según informó este viernes el portavoz europeo de Comercio, Olof Gill, durante la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea.
Gill, que no quiso dar más detalles sobre la agenda de los representantes de Comercio, añadió que la reunión "se centrará en el conjunto de las relaciones comerciales y de inversión entre la UE y China".
Por otro lado, el portavoz esbozó que llevan "muchas semanas" preparando la reunión a nivel técnico "para allanar el camino".
La cita también sucede un "debate de orientación" a finales de mayo dentro de la Comisión sobre las relaciones con China, así como con los Estados miembros.
Durante la última reunión de líderes europeos el pasado jueves y viernes, estos pidieron al Ejecutivo comunitario "desarrollar y eventualmente complementar" la caja de herramientas en materia de defensa comercial y política industrial ante un contexto de creciente inquietud por el déficit comercial con el gigante asiático, las subvenciones estatales chinas a sus empresas y el avance de sus exportaciones industriales.
Dependencias estratégicas
En los últimos años, las importaciones europeas desde China han aumentado un 45 %, lo que lo que ha generado un déficit comercial de unos 360.000 millones de euros anuales que afecta ya a todos los Estados miembros, señaló la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el viernes pasado tras la reunión con los líderes de la UE.
El Ejecutivo europeo considera que esta es una situación "insostenible", teniendo en cuenta además la dependencia de la UE de las materias primas y tierras raras chinas, por lo que Von der Leyen se comprometió a presentar en los próximos meses un nuevo "instrumento de diversificación" comercial para ayudar a las empresas europeas a reducir "más rápidamente" estas dependencias.
China concentra alrededor del 60 % de la producción mundial de tierras raras y hasta el 90 % de su procesado, lo que le otorga un control clave sobre insumos esenciales para sectores como el automóvil eléctrico, las energías renovables, la defensa, los semiconductores y otras industrias tecnológicas, mientras la UE depende de Pekín para cerca del 98 % de estos materiales y más del 90 % de otros estratégicos.
Para intentar reducir esa dependencia, Bruselas pretende para 2030 extraer el 10 % de materias primas críticas en la UE y limitar al 65 % la procedencia de un solo país.
El pulso se extiende también a la IA: la UE, Alemania y Países Bajos se sumaron esta semana a Pax Silica, una iniciativa impulsada por EEUU para reforzar cadenas de suministro de IA, incluidos semiconductores, minerales críticos y energía, en plena competencia tecnológica con China.
Por otro lado, y para frenar la llegada de los millones paquetes de bajo valor mayoritariamente provenientes de plataformas chinas como Temu, Shein o AliExpress que hasta ahora estaban exentos de aranceles, el 1 de julio se empezará a cobrar una tasa de tres euros a los paquetes de hasta 150 euros comprados fuera del bloque.
Contramedidas chinas
Por su parte, China ha calificado reiteradamente de proteccionistas las medidas adoptadas por la UE —desde los aranceles a los vehículos eléctricos chinos hasta la Ley de Aceleración Industrial— y ha exigido al bloque que respete los principios de libre comercio y competencia justa.
En el caso de que Bruselas impulse nuevas herramientas comerciales "unilaterales" y aplique restricciones que Pekín considera "discriminatorias", el Ministerio de Comercio de China ha amenazado con contramedidas y represalias, aunque sin detallar en que consistirían.
El país asiático ha reforzado en los últimos meses su capacidad de respuesta, siendo la última incorporación un reglamento publicado esta semana donde detalla cómo investigará y responderá frente a amenazas externas contra sus cadenas industriales.
El texto prevé adoptar contramedidas como restricciones al comercio de bienes, tecnología o servicios, la imposición de tasas especiales o las sanciones a entidades o personas, y desarrolla un marco aprobado previamente por el Ejecutivo chino para proteger las cadenas chinas de suministro.
Entre los encuentros previos que han mantenido ambas partes, a mediados de mes de junio el viceministro de Comercio chino, Ling Ji, visitó Bruselas, donde indicó que "China y la UE están estudiando la posibilidad de establecer un mecanismo de consulta sobre comercio e inversión y reforzarán aún más el diálogo y la comunicación". EFE
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