Agencias

La variedad de hábitats dentro de los bosques ayuda a las ranas a combatir un hongo mortal

La variedad de hábitats dentro de los bosques ayuda a las ranas a combatir un hongo mortal

Ciudad de Panamá, 23 abr (EFE).- La variedad ecológica "conectada" dentro de los bosques permiten a las ranas fortalecer los anticuerpos en la piel contra el mortal hongo quítrido que amenaza su supervivencia global, según descubrieron los científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) tras un estudio en Brasil.

"Nuestro estudio aporta pruebas de que la conectividad entre hábitats es esencial para mantener múltiples niveles de biodiversidad, desde las bacterias asociadas al hospedero con funciones protectoras hasta sus respectivas especies hospedadoras", dijo Daniel Medina, investigador asociado del STRI, con sede en Panamá.

Ese hallazgo "pone de relieve un vínculo crítico entre la perturbación ambiental, las defensas microbianas y la dinámica de las enfermedades", según afirmó Medina, autor principal del estudio y profesor residente en el Center for Tropical Island Biodiversity Studies (TIBS) de la School for Field Studies (SFS).

Los hábitats "conectados" de los bosques son aquellos que no contienen zonas fragmentadas a causa de la agricultura, ganadería, el desarrollo urbanístico u otros usos del suelo, según información proporcionada este jueves por el Smithsonian. Su división "es una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad".

La piel como escudo protector

Los científicos del Smithsonian, la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.) y otras instituciones descubrieron que "la conexión entre distintos tipos de hábitats mejora la capacidad del microbioma cutáneo de los anfibios para defenderse de las enfermedades, al aumentar la presencia de bacterias beneficiosas".

El hallazgo surge tras tomar muestras en 40 sitios del Bosque Atlántico de Brasil, conocido en portugués como Mata Atlántica. Bordea gran parte del litoral brasileño, haciendo frontera con Argentina y Paraguay, y es considerado uno de los ecosistemas más ricos en biodiversidad pero también de los más amenazados del mundo.

Estos sitios eran parches de bosque aislados o continuos, que variaban en cuanto al grado de pérdida de hábitat. También estudiaron las bacterias en la piel de cuatro especies de ranas que varían en su uso de los entornos acuáticos y, por consiguiente, en su exposición a las zoosporas del hongo transmitidas por el agua.

Así descubrieron que a mayor nivel de fragmentación del hábitat, menor sería la capacidad de las bacterias de la piel de los anfibios para inhibir el mortífero hongo quítrido Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), responsable de la extinción de casi 90 especies en las últimas cinco décadas.

Esto debido a que en los anfibios la comunidad de microbios presente en la piel (conocida como microbioma) puede tener propiedades antibacterianas y antifúngicas, desempeñando así un papel clave en la lucha contra el mortal hongo.

Y relacionan además que otras investigaciones recientes demuestran que también es mejor para los infantes pasar tiempo en entornos con una gran biodiversidad microbiana, por lo que "es posible que todos podamos beneficiarnos de la misma regla general que se aplica a los anfibios".EFE

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