Aparecida, Brasil, 12 Oct 2026 (AFP) -
Con bastones, flores y lágrimas en los ojos, miles de peregrinos veneran este lunes en la basílica Nossa Senhora Aparecida a la patrona de Brasil, mientras Lula y Flávio Bolsonaro se disputan el voto clave de los católicos para el balotaje.
La virgen negra se convirtió en protagonista de la primera vuelta de las presidenciales, cuando el senador conservador tuvo que negar una información falsa que apuntaba que pretendía despojarla de su título de patrona si se convertía en presidente.
Bolsonaro, favorito en el balotaje del 25 de octubre, es evangélico y la "fake news" fue usada incluso por el presidente izquierdista Lula en un intento de reforzar su preferencia entre católicos.
En la fiesta nacional de la virgen, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, y Flávio Bolsonaro, de 45, asisten a misas separadas en Brasilia, en guiños al electorado católico.
En el santuario de Nossa Senhora Aparecida, en el sureste de Brasil, religión y política se dieron también de la mano con la presencia del candidato a vicepresidente de Lula, Geraldo Alckmin, en primera fila de una misa donde miles cantaron emocionados agitando unos tradicionales pañuelos azules.
Los católicos son mayoría en Brasil (casi 57%), pero su número está en retroceso frente al fuerte avance de los evangélicos (27%), según los últimos datos oficiales, de 2022.
- "Pura jugada política" -
Apoyada en el bastón que la guió durante siete días y 240 km de caminata desde su ciudad de Valinhos, Maria Vanda Lopes se preparaba fuera del templo para entrar a ver a la virgen, una diminuta estatua de terracota encontrada por tres pescadores en 1717 que llenó sus redes de peces.
"La controversia sobre la virgen es un absurdo. Pura jugada política, claro que nadie va a despojarla del título de patrona", dice a la AFP esta mujer de 54 años, que estudia pedagogía.
Tiene claro su voto: "Soy femenina, no soy feminista. Soy tradicional, soy de derecha. Voy con Bolsonaro", agrega en una explanada custodiada por estatuas de apóstoles y santos.
Las encuestas indican que la mayoría de católicos vota a Lula, mientras los evangélicos prefieren a Flávio Bolsonaro, como también se decantaban por su padre, el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).
Radiantes porque acaban de prometerse en matrimonio y llevan una "invitación" a la virgen, Jessica Rocha, de 28 años, y Eric Santos, de 24, desconfían del senador, que de ser elegido podría retirar el título de patrona "en cualquier momento".
Votantes de Lula, estos jóvenes que llegaron en autobús desde Rio de Janeiro, niegan no obstante sentirse "amenazados" por el crecimiento de los evangélicos en Brasil.
- Una convivencia "súper normal" -
"Sería importante no mezclar política con religión", afirma bajo su sombrero de vaquero David de Santos, tras haber recorrido bajo la lluvia 50 km en las últimas 24 horas para llegar al santuario, que se reivindica como el mayor templo mariano del mundo.
Sin querer revelar su voto, este operador de motosierra de 47 años ensalza la convivencia entre católicos y evangélicos.
Dice que en su ruta encontró evangélicos para prestar apoyo a los peregrinos. "Repartían agua, fruta y medicamentos".
"Un ejemplo de la convivencia súper normal entre evangélicos y católicos es la familia Bolsonaro", dice por su parte a la AFP el pastor Gustavo Knauer, que recuerda que a diferencia de Flávio, Jair es católico.
Knauer, especialista en ciencias políticas, defiende el mayor peso electoral de su colectivo.
"Hoy, los evangélicos decidimos el presidente de Brasil, porque votamos en bloque, ya que el sentimiento de pertenencia al grupo es mayor que entre católicos", afirma.
Para Rodrigo Nunes, profesor de la Universidad Pontificia Católica de Rio de Janeiro, el discurso conservador de los evangélicos ha funcionado como "un polo magnético en el debate público".
Cuestiones morales como las de género calaron inclusive entre católicos y eso hace que en estas elecciones se produzca "una migración de votos católicos a la derecha", dice a la AFP.
Las encuestas prevén una victoria de Bolsonaro sobre Lula en el balotaje, después de que el conservador superara por dos puntos al izquierdista en la primera vuelta.
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