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La vivienda domina el debate presupuestario en Portugal, con una nueva protesta convocada

La vivienda domina el debate presupuestario en Portugal, con una nueva protesta convocada

Lisboa, 27 oct (EFE).- La crisis de la vivienda y las protestas por las dificultades para acceder a una casa centraron este martes el debate parlamentario de los presupuestos portugueses para 2027, mientras la plataforma Casa para Viver convocó una nueva concentración frente a la Asamblea de la República.

La protesta está prevista para las 18:30 horas (misma hora GMT) y coincide con el primer día de discusión de las cuentas públicas. Sus promotores reclaman el fin de lo que consideran represión contra quienes defienden el derecho a la vivienda, que se depuren responsabilidades por las cargas policiales y que el presupuesto destine recursos suficientes al sector.

La Acampada de Lisboa acordó llamar a los participantes a llevar tiendas y montarlas frente al Parlamento después de la protesta. La posibilidad de permanecer allí durante la noche quedó pendiente de discusión en una asamblea popular.

En el hemiciclo, el primer ministro, Luís Montenegro, atribuyó la crisis a la falta de construcción y a las políticas de los anteriores Gobiernos. Afirmó que "faltan muchas casas en Portugal" y defendió aumentar la oferta pública, privada y cooperativa, tanto mediante la construcción como con la rehabilitación.

También acusó a socialistas, comunistas y bloquistas (del Bloco de Esquerda) de intentar obtener rédito político de la frustración ciudadana.

Cuestionó que la oposición responsabilice de la crisis a una reforma de la ley de alquileres que aún no ha sido aprobada definitivamente y preguntó por qué culpa al capitalismo y al capital extranjero mientras omite la "inmigración descontrolada".

Una salida política a las protestas

Por su parte, el secretario general del Partido Socialista (PS), José Luís Carneiro, pidió a Montenegro que retire la propuesta de alquileres y busque una solución política, y no policial, a las protestas. También le propuso dialogar para encontrar un equilibrio entre los intereses de propietarios e inquilinos.

Carneiro defendió que el derecho de manifestación es compatible con el Estado de derecho democrático y que el uso de la fuerza debe ser la última opción. El líder socialista expresó su solidaridad con los jóvenes y sus familias, así como con los agentes heridos.

El secretario general del Partido Comunista Portugués (PCP), Paulo Raimundo, reclamó igualmente la retirada de la iniciativa, que calificó como la ley de los desahucios y del aumento de los alquileres. Acusó además al Ejecutivo de alimentar la especulación inmobiliaria.

Por su parte, el líder del ultraderechista Chega, André Ventura, acusó a Montenegro de haber "desaparecido del mapa" durante las protestas y le reprochó que no manifestara su apoyo a las fuerzas de seguridad.

También sostuvo que había "infiltrados extranjeros" en las concentraciones y responsabilizó al PS de la crisis.

El debate se celebra después de las intervenciones policiales para dispersar concentraciones por la vivienda en Lisboa y Oporto. Según cifras de la policía, la actuación de la madrugada del domingo dejó 33 heridos y 33 detenidos.

Montenegro aseguró que respeta y comprende a quienes se manifiestan de buena fe, aunque advirtió a los partidos y organizaciones de que no intenten importar a Portugal "climas de inestabilidad y protesta".

En defensa de su gestión, afirmó que su Gobierno ha quintuplicado la inversión pública en vivienda en dos años y medio y que el promedio de nuevas casas construidas ha pasado de 15.000 a cerca de 27.000 al año.

El proyecto presupuestario prevé para 2027 un crecimiento del 2,1 %, una inflación del 2,3 %, un superávit público del 0,1 % del PIB y una reducción de la deuda al 84,5 %.

La votación en primera lectura está prevista para este miércoles. La abstención anunciada por el PS permitirá previsiblemente que el proyecto siga adelante. EFE

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