Agencias

La vivienda, principal problema de ciudadanos en España y gran escollo para los políticos

La vivienda, principal problema de ciudadanos en España y gran escollo para los políticos

Cora Serrano

Madrid, 3 oct (EFE).- Pese a ser el principal problema para los ciudadanos, el acceso a la vivienda sigue siendo un asunto sin resolver en España ante la falta de acuerdo entre las distintas formaciones políticas para llegar a un pacto de Estado que trascienda los ciclos electorales.

Lo sucedido en los últimos días es prueba de ello. El desahucio en Madrid de Maricarmen Abascal, de 87 años, ha encendido la mecha con unas protestas en las calles que están lejos de acabar y ha evidenciado la necesidad de alcanzar grandes consensos para paliar la crisis de vivienda que atraviesa España.

El rechazo este viernes en el Congreso de dos decretos de vivienda aprobados de urgencia por el Gobierno de coalición, uno de ellos para establecer la prórroga automática de los alquileres, ha hecho patente la falta de mayorías parlamentarias.

Además, ha llevado incluso al presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, a iniciar un periodo de análisis y reflexión para decidir si adelanta las elecciones generales previstas para 2027.

La cuenta pendiente de la legislatura

La vivienda ha sido uno de los focos centrales del debate político esta legislatura y una asignatura pendiente que sigue sin resolverse.

El déficit de vivienda en el país rondó las 750.000 unidades entre 2021 y 2025, según el Banco de España, una cifra que casi dobla la falta de vivienda que registran otros países europeos como Italia.

Mientras que en España se crean unas 91.000 viviendas al año, se forman en ese mismo tiempo 250.000 hogares.

Esta falta de oferta para atender a una demanda creciente está tensionando los precios, tanto de compra como del alquiler.

De hecho, los últimos datos de la agencia europea Eurostat registran una subida del precio de la vivienda en España durante el segundo trimestre del año del 12,1 %, un incremento que triplica el registrado de media en los países del euro, donde el aumento fue del 4 %.

Según la estadística de valor tasado del Ministerio de Vivienda, que comienza en 1995, el precio de la vivienda alcanzó en el segundo trimestre los 2.355 euros por metro cuadrado, un nuevo récord histórico que supera los valores de la burbuja inmobiliaria de 2008.

Una oferta insuficiente

Mientras que en la anterior crisis financiera el problema fue el exceso de producto y la falta de solvencia de muchos hipotecados, el actual es fundamentalmente un problema de oferta.

Para remediarlo el sector demanda una alianza de país, menores impuestos a la vivienda, una nueva Ley del Suelo, más incentivos fiscales, mayor apoyo a la industrialización y, sobre todo, seguridad jurídica para atraer el capital que requiere levantar tantas viviendas.

Sin embargo, además de la subida del precio de los materiales y de los tipos de interés, que encarecen la financiación, la vivienda se enfrenta a otro problema: la falta de mano de obra para abordar los niveles de construcción que requiere el país.

La escasez también es muy patente en el alquiler, donde, a falta de estadísticas oficiales, los datos que maneja el portal especializado Idealista mantienen a Madrid como la capital más cara (23,3 euros/m²), seguida de Barcelona (20,2 euros/m²) y Palma (19,3 euros/m²).

Son valores que obligan a buena parte de los inquilinos a tener que destinar más del 30 % de sus ingresos al pago del alquiler.

Además, solo una de cada 65 viviendas en España es pública, lo que equivale al 1,5 % del parque y deja al país a la cola de Europa, muy lejos de Países Bajos (34 %), Austria (23,6 %) o Dinamarca (21,5 %). EFE

csb/jmj/mb