Landa resucita el 'landismo' en la etapa reina; Mas, virtual ganador de la Vuelta
Carlos de Torres
Collado del Alguacil (Granada, España), 12 sep (EFE).- No estaba muerto el 'landismo', le quedaba un disparo, y eso lo demostró Mikel Landa (Soudal Quick Step) volviendo a levantar los brazos en la Vuelta a España 11 años después como vencedor de la etapa reina, disputada entre La Calahorra y el Collado del Alguacil, de 186,8 km, el mismo día que Enric Mas se situó a un paso de trámite de ganar la Vuelta 2026.
Lágrimas, emoción, palabras entrecortadas. Mucho tiempo de lesiones y sufrimiento reflejado en el rostro de Mikel Landa (Murgía, 36 años), y todo compensado con un triunfo antológico en la etapa reina de la Vuelta. Desde aquella de Andorra en 2015 no se imponía en la ronda, y su última victoria de etapa fue en la Semana Coppi e Bartoli en 2019.
Landa, pura emoción; Mas, con emociones nuevas
Landa ganó en solitario, también sufriendo, como siempre. Atacó a 7 km de la cima del Collado del Alguacil y devoró sus terribles rampas a base de coraje, de corazón, lo que le permitió llegar a meta entre lágrimas.
Hazaña con un tiempo de 4h.58.01, a una media de 37,6 km/h. Fulminó al noruego Tobias Johannsessen (Uno X), a 47 segundos, y al belga Ramses Debruyne (Alpecin), a 1.27.
En el top cinco, Paul Mikel y Urko Berrade. Entre los favoritos Felix Gall fue el mejor, a 6.37 de Landa, mientras que Mas cedió 17 segundos al austríaco. El más perjudicado, Primoz Roglic, a 55 segundos de su rival por el segundo puesto.
"No me lo esperaba, pero soñaba con ello, tenía una ultima oportunidad, me quería bajar de la bici sin dejar nada en el tintero. Me acordé de mis hijos, si un día lo ven y lo entienden sabrán que nunca te puedes rendir. El equipo me ha ayudado y dado cariño. Por el año y medio que llevo, he sufrido mucho... esto es muy especial", comentó emocionado en meta.
Mas: Me lo he ido creyendo cada vez más
Después de tres segundos puestos y un tercero, llegó el día de gloria para Enric Mas (Artá, 31 años). Resistió con firmeza el balear, con seguridad y arropado por su equipo. Completó la fiesta española. Landa por la etapa, Enric por la Vuelta. La general quedará con el balear al frente, seguido de Roglic a 2.15 minutos y Felix Gall tercero a 2.44.
"Son emociones nuevas para mí. Gracias a todos. Me vi ganador desde el inicio de etapa y me lo iba creyendo cada vez más", dijo Mas en sus primeras palabras.
La etapa explota de inicio con Van Aert protagonista
En el último asalto de la Vuelta no cabían medias tintas. Puerta grande o enfermería para los aspirantes al podio. Una etapa terrible, la reina de la 81 edición con 5 puertos, 4.890 metros de desnivel y mucha incertidumbre en subidas inéditas, inexploradas, como El Duque o el Collado del Alguacil.
De salida, escapada con 14 hombres, 6 de ellos del Uno X, expedición vikinga en el cuadro noruego, dos gregarios del Red Bull de Roglic, el incansable Van Aert y ninguno del Movistar. Esa decisión le costó al equipo de Enric Mas tener que remar para acercarse a la fuga en otro corte. Ahí sí entraron tres socios del líder, Castrillo, Pierna y Romo.
Primer paso por El Purche y los favoritos se juntan sin gregarios
La fuga coronó el primer ascenso a El Purche (1a, 8,2 km al 8,3) con Van Aert en cabeza, el maillot verde empeñado en tratar de arrebatar el jersey de la montaña al colombiano Buitrago. Los favoritos, a más de 85 km de meta, se juntaron para un viaje incierto, inexplorado en competición, como El Duque y el final en el Alguacil.
Mas, Roglic, Gall, Carapaz y Kuss rodaban en otra 'liga', lejos de la avanzadilla, a 9 minutos. Solo naufragó el maillot blanco Oscar Onley. El líder mostraba consistencia, solo alterado por los latigazos periódicos del ecuatoriano, infatigable, incapaz de bajar los brazos. Un azote para cualquiera la 'locomotora del Carchi'
En El Duque, tregua en la general; Landa se apunta a la fuga
Misterio en torno a una de las grandes novedades de la Vuelta, el ascenso al Puerto de El Duque, un primera a estrenar, de 7,4 km al 8,3 por ciento, carretera muy estrecha, con rampas hasta del 20 por ciento. Un martirio la nueva 'la joya de la corona' del ciclismo español, según el 'Lince de Marbella' Luis Ángel Maté.
El Uno X modificó la escapada con el ataque de Tobias Halland Johannessen, el único superviviente de la primera fuga. Se le unieron dos 'nuevos', Mikel Landa y Debruyne (Alpecin). El español pasó primera por la cima, ilusionado con una victoria que se le resistía desde 2015. Mientras, en el sector de Enric Mas, tranquilidad solo alterada por el empecinamiento de Carapaz.
Los hombres de la general subieron de la mano, a más de 9 minutos de Landa y compañía en la cima. Enric Mas miraba, dejaba hacer, subía sobrado. Hasta llegó a acelerar para desperezar los ánimos de unos rivales que, salvo Carapaz, no se atrevían a provocar al patrón. La victoria de etapa estaba delante.
Landa resucita en el Collado del Alguacil; Mas, directo al cielo
Momentazo en la Vuelta. Último puerto de la ronda, el inédito Collado del Alguacil, de categoría Especial, descubierto por el malogrado Xavi Tondo, a quien le gustaba explorar nuevos caminos. Un reto de 8,3 km al 9,8 por ciento. No se trata de un Angliru, pero tiene más de 7 km por encima del 10 por ciento, sin respiro, sin descanso. Después de la doble ración del Purche y del Duque, un martirio.
A pie de puerto llegó el trío de valientes. Landa, Johannessen y Debruyne. Pau Miquel a un minuto, el grupo de Van Aert a tres y el maillot rojo a 8.40. Surgió el 'landismo' en su máxima expresión. ¡¡Landa al ataque!!. El alavés se vistió de héroe, arrancó con firmeza, dejó plantado a Johannessen y se largó hasta meta, sufriendo cada pedalada.
Recordando a sus hijos, el sufrimiento con el que ha cargado en el último "año de mierda", la lesión producida por el atropello en la Itzulia con fractura de pelvis... Landa resucitó. No estaba muerto, estaba a la espera de algo así. No se podía retirar sin saborear otro gran triunfo. Y llegó ese día. El día de Mikel, en el día de Enric.
Punto final en Granada y opción para un corredor explosivo
La 81 edición de la Vuelta a España concluye este domingo con la vigésima primera y última etapa, con salida y meta en Granada y un recorrido de 112 km. El último tercio del trayecto tiene perfil de clásica con cuatro ascensos al Paseo del Generalife, junto a La Alhambra, que podría animar la carrera. Los ciclistas explosivos tendrán mucho que decir. EFE
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