Las bases de Reform UK cierran filas con Farage: "El poder establecido va a por él"
Judith Mora
Birmingham (R.Unido), 5 sep (EFE).- Entre crecientes denuncias de financiación irregular, las bases del partido populista de derechas Reform UK siguen firmes con su líder, Nigel Farage, y acusan a la oposición política, las autoridades y la prensa de maniobrar para frenar su ascenso.
"El poder establecido va a por él, van a por nosotros, porque somos el partido que representa el cambio", dice a EFE Ian Richardson durante el congreso anual de la formación, que concluye este sábado en Birmingham (centro de Inglaterra).
Sin mostrar preocupación por las investigaciones policiales y parlamentarias en marcha, muchos de los asistentes al encuentro, el mayor en la historia de la formación -fundada en 2018 como el Partido del Brexit-, continúan desafiantes en su empeño de llegar al poder y cumplir sus principales objetivos, especialmente acabar con la inmigración irregular.
Algunos, como el concejal Michael Burnham, sí se plantean que quizás la dirección debería hacer más por cambiar la cultura interna a medida que Reform UK crece y lamentan que las dudas sobre su gestión le hayan perjudicado en las encuestas.
Confianza en la dirección
Concebido como una oportunidad para que Farage afianzara su proyecto político, el congreso, que comenzó el jueves con una jornada empresarial, se ha visto dominado por nuevas acusaciones de financiación irregular.
Dos dirigentes fueron suspendidos después de que Channel 4 difundiera una grabación encubierta en la que aparentemente proponían mecanismos para facilitar donaciones desde el extranjero, en posible vulneración de la legislación británica.
El caso se suma a la investigación parlamentaria sobre el "regalo" de cinco millones de libras (5,8 millones de euros) recibido por Farage del empresario de criptomonedas Christopher Harborne antes de las elecciones de 2024.
También a una investigación policial sobre si donaciones de 2024 de la aristócrata Fiona Cottrell procedían realmente de su hijo y antiguo colaborador de Farage, George Cottrell, condenado en EE.UU. por delitos financieros y residente en Montenegro.
Tras más de un año de liderar los sondeos, Reform UK perdió el primer puesto y una encuesta de More in Common lo sitúa ahora en tercera posición, con un 22 % del apoyo, por detrás de laboristas (26 %) y conservadores (23 %).
"Creo que ha habido un par de problemas de imagen, como lo ocurrido en los últimos días, que desafortunadamente nos han hecho bajar. Confío en que la dirección se encargue de solucionarlo. Pero, como se puede ver en este congreso, eso no se ha traducido en una caída de la moral; al contrario, nos ha dado energía", declaró a EFE Michael Burnham, concejal de Reform UK en el ayuntamiento de Leeds.
'Igual que con Trump'
Tanto Ian Richardson, consultor de derechos humanos, como Melanie Smith, agente inmobiliaria, comparten la opinión generalizada de que las acusaciones al partido son "ruido" generado por sus rivales.
"No me preocupa en absoluto. Todas las formaciones políticas están siempre bajo sospecha de recibir dinero de forma irregular. Esto no debe distraernos de nuestra misión, arreglar el país", dijo Smith, antigua afiliada del Partido Conservador.
Para Richardson, también ex'tory', se trata de una estrategia de los poderes fácticos para desestabilizar a Reform UK.
"Es como con (el presidente estadounidense, Donald) Trump: todo el mundo iba contra él porque querían frenarlo. Aquí pasa lo mismo con Nigel Farage. Todos los partidos políticos van contra una sola persona. ¿Por qué? Porque es el que realmente puede marcar la diferencia y tiene posibilidades de llegar al Gobierno", aseguró a EFE.
Con todo, incluso medios afines a Reform UK, como GB News y columnistas de 'The Daily Telegraph', empiezan a reclamar un cambio en la forma de operar y una mayor profesionalización de las estructuras de un partido que, según sus últimas cifras, supera ya los 270.000 afiliados y se presenta como el mayor del país. EFE
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