Las calles de Milán toman el pulso al 'puño de hierro' en seguridad de Meloni
Gonzalo Sánchez
Milán (Italia), 24 oct (EFE).- Este sábado se presentaba como una jornada "delicada" en la ciudad italiana de Milán (norte), donde miles de personas se manifestaron contra el alto coste de la vida, pero también para desafiar la nueva y férrea estrategia de seguridad impuesta por el Gobierno de Giorgia Meloni para prevenir nuevos saqueos.
La gran capital del norte italiano y motor económico del país, símbolo del lujo y de la moda en el mundo, había amanecido blindada con un protocolo de seguridad reforzado con 500 militares enviados por Meloni para que acompañaran a los agentes de policía.
La misión: proteger el centro de la ciudad de disturbios como los del pasado fin de semana, cuando cientos de jóvenes, muchos menores de edad, aprovecharon una manifestación pacífica para asaltar, destrozar y saquear numerosas tiendas.
Un centro inexpugnable
Los agentes y soldados tomaron posición en la monumental Plaza del Duomo, abarrotada de gente de compras o de turismo en esta atípica jornada de sol, pero también patrullaron las arterias comerciales o el metro. En total se desplegaron 1.400 efectivos.
Algunos comerciantes, por temor a que se repitieran escenas de violencia como las de hace unos días, decidieron mantener sus escaparates protegidos con paneles de madera.
Entretanto, los investigadores controlaban la actividad en las redes sociales ante la posibilidad de que se convocaran protestas no autorizadas.
En realidad todos esperaban noticias del denominado 'Movimiento 17 Octubre', un grupo anónimo surgido tras el caos de la semana pasada y que en los últimos días ha venido dando indicaciones para organizar manifestaciones en Milán y otros puntos de Italia.
Identificada la 'mente' del Movimiento
El 'Movimiento' había avisado desde su perfil de Instagram de que lanzaría una convocatoria a lo largo de la tarde sin precisar la hora ni el lugar, con la intención de pillar por sorpresa a los agentes, pero pasaban las horas y el comunicado no llegaba.
Poco después el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, sorprendía al anunciar la detención del presunto creador de este grupo: le imputaba la intención de "organizar acciones violentas" y le definía como un "periodista" del "entorno pro-palestina".
El sospechoso tiene 30 años. Los medios lo identifican como Youssef Siher, periodista y experto en Medio Oriente con un máster en Ciencias Políticas e investigador del prestigioso Instituto de Estudios de Política Internacional (ISPI). Ahora se le acusa del delito de instigación a la delincuencia agravada.
No obstante, aunque del 'Movimiento 17 Octubre' no llegó llamamiento alguno, miles de personas decidieron sumarse a dos manifestaciones espontáneas que bordearon el centro de Milán, aunque sin intentar acceder en su centro absolutamente blindado.
Miles de personas marchan
Las manifestaciones congregaron alrededor de 10.000 personas y estuvieron seguidas por policías y antidisturbios. Las consignas: denunciar el creciente coste de la vida y de la vivienda y el gasto en armamento pero, sobre todo, criticar a Meloni.
"Toda esta presencia de policía demuestra el modo en el que este Gobierno entiende el malestar de la población", rezongaba Davide, un joven estudiante milanés.
Mientras, la marea de gente coreaba lemas como 'Todos somos antifascistas" e insultos varios hacia la primera ministra.
En cualquier caso, la jornada milanesa, aunque seguida con preocupación por las autoridades, acabó sin grandes incidentes, más allá de algún que otro empujón al final entre los manifestantes más aguerridos y los encargados de vigilarles.
El Gobierno afronta el último año de su legislatura, con una cita inevitable con las urnas en 2027, y ha decidido dar la mayor prioridad posible al orden público... también consciente de los aires que llegan desde la vecina Francia.
Meloni impone el orden público
Por eso, los saqueos en Milán de la semana pasada -puntuales y que nada tienen que ver con las manifestaciones pacíficas- no podían repetirse. La ciudad es la puerta internacional a Italia y un auténtico imán de multimillonarias inversiones extranjeras.
Meloni no solo la ha blindado con 500 militares sino que también ha aprobado un decreto con medidas disuasorias que obligan a los padres a pagar los desperfectos que causen sus hijos y que permiten retener preventivamente a sujetos considerados de riesgo para una manifestación pública, entre otras duras disposiciones.
Además, en los últimos días los investigadores han logrado identificar a un centenar de individuos en dieciocho ciudades, sospechosos de haber participado en los altercados de hace una semana. Y han ejecutado otros 150 registros solo este sábado.
El 'puño de hierro' de la política ultraderechista se notó en el resto del país, ya que se consiguió debilitar algunas protestas que se preveían difíciles.
En Roma, por ejemplo, hubo algunos choques pero previamente la Policía había logrado identificar a 200 jóvenes, requisándoles pasamontañas, máscaras, aerosoles y ropa de camuflaje. Un total de 96 han acabado en dependencias policiales.
Los enfrentamientos más graves tuvieron lugar en Turín y Bolonia (norte), donde se disolvió la protesta con agua a presión y un manifestante resultó herido. EFE
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